Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

jueves, 27 de febrero de 2014

CANANEA04


El Super Manager
CANANEA REYES
Cuarta Parte

EL debut en 1968 de Cananea Reyes como manager en Fresnillo que era sucursal del Charros de Jalisco no fue exitoso y con un grupo de jóvenes terminó en sexto lugar de una liga con ocho tims, finalizando con 55 ganados y 79 perdidos, a 26 juegos del campeón Saraperos de Saltillo que manejó  Héctor Rodríguez. Curiosamente, Héctor Rodríguez, al que bautizaron en México como “Coca Cola”, fue el primer timonel que tuvo Cananea al comenzar su carrera como pelotero profesional con los Piratas de Campeche.
Cananea: el número 10
En aquella temporada 1968 de la Liga Central  el campeón bateador lo fue Guillermo Murillo del Torreón con promedio  de .347 y otros managers en ese circuito donde hizo Benjamín Reyes sus pininos de timonel lo fueron Leonel Aldama, el dominicano Pedro González que había sido muy buen jugador y hasta parte de aquellos Yanquis de Nueva York en los tiempos de Mickey Mantle, Miguel Sotelo que había sido un gran pitcher, el cubano Tony “Haitiano”  González, el guapachoso cubano Abril McDillon y Arturo Cacheux. Curiosamente Sotelo y Cacheux habían sido compañeros como pitchers estrellas en los Tecolotes de Nuevo Laredo en el campeonato ganado en la Liga Mexicana del año de 1958.
Saltillo fue el campeón con cinco juegos de ventaja sobre Ciudad Madero que manejó Leonel Aldama.
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Cuando los años pasaron, en 1991 tuve la suerte de estar un buen rato con Cananea Reyes al ser invitados a la convención de la Federación de Beisbol Amateur que ha tenido por décadas como presidente al Teniente Coronel, Alonso Pérez, en aquel tiempo un buen amigo pero que tanto cambió con el tiempo.
La convención se celebró en la ciudad de Zacatecas y conocí el cerro de la Bufa del que tanto había oído hablar, pero uno de los eventos se celebró en la ciudad de Fresnillo en donde tuve la segunda oportunidad en mi vida de estar en el Santuario del Niño de Atocha.
En la primera ocasión que estuve en Fresnillo fue para un juego de exhibición  entre  Diablos Rojos y Tigres en esa ciudad y recuerdo que la primera vez que entré al parque de Beisbol de esa ciudad recordé los cuatro jonrones que dio en un juego “Diablo” Núñez.
En 1991 el evento en Fresnillo era en el auditorio en la misma plaza central de la ciudad.
Cuando estábamos yendo hacia la entrada vi  a Cananea afuera del lugar y me dijo que no pensaba ir porque iban a ser discursos y más discursos sin importancia. Deseaba emplear ese tiempo en darle un recorrido para  recordar 1968 cuando manejó al equipo de los Mineros de Fresnillo y me dijo que si lo quería acompañar.
Ya en enero de ese 1991 estaba Cananea tratando de vencer el cáncer que le habían  detectado por la garganta y la nariz en una operación a la que fue sometido en el invierno de 1990. Padecía de una fuerte sinusitis y Raúl González, al frente de la Codeme, lo llevo al famoso hospital Angeles para la operación  en que se descubrió  el tumor canceroso.
Miguel Sotelo

En enero de 1991 estaba Cananea bastante delgado y mostraba los efectos de la quimioterapia pero conservaba su gran entusiasmo, sus deseos de vivir y vencer a la terrible enfermedad. Junto a Cananea recorrimos varios puntos de la ciudad, como el lugar donde se servían unos muy sabrosos  tacos según me dijo, también la casa donde vivió al lado de su esposa y de su primer hijo que ya había nacido
Me comentó durante el recorrido que en una ocasión y para un evento religioso, su pequeño hijo que tenía poco tiempo de haber nacido fue pedido por el párroco para que sirviera de “niño Dios”.
Durante todas esas pláticas y aunque no se lo demostraba en el exterior a Cananea, me sentí muy abatido por dentro al pensar que un gran amigo y un gran hombre de Beisbol estaba recordando aquellos años felices de completa salud ahora que estaba en esa    difícil posición contra el cáncer.
En el recorrido saludó a algunos amigos que quedaban, preguntando por otros que ya se habían ido de Fresnillo y regresamos a las puertas del Auditorio cuando la ceremonia estaba ya por terminar. En la plaza central, por cierto, me entusiasmó un gran reloj sin manecillas y donde el sol, con la manera de su colocación durante el día, indicaba  sobre una piedra grande, la hora que era.
Fueron momentos inolvidables esos que pasé en Fresnillo con Cananea, pero muy triste por dentro debido a la situación que vivía al hombre que bauticé como Super Manager.
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PARA la temporada de 1969 el joven manager Cananea Reyes, después de haber tenido su debut como director con el Fresnillo de la Liga Central, fue enviado al frente de los Charros de San  Luis Potosi, la nueva sucursal del Jalisco en la Liga Central.
Héctor Rodríguez
Y 1969 resultó el primer gran éxito para  Cananea Reyes al ganar el campeonato ya que su equipo terminó con 81 ganados y 43 perdidos, con 10 juegos y medio de ventaja sobre Ciudad Madero manejado por Leonel “Coronel” Aldama y luego le ganó el play off en cinco juegos a los Petroleros de Zacatecas tripulados por el que fuera muy buen  pitcher Arturo  Cacheux que tuvo muy buenos años en Liga Mexicana, sobre todo con los Tigres. No me cabe la menor duda que en la actualidad y con tantos como 30 equipos en Grandes Ligas. Cacheux  hubiera recibido la oportunidad en la gran carpa.
Cacheux se lastimó el hombro cuando era uno de los mejores lanzadores del circuito y la operación que le hizo el doctor del Tigres fue un total fracaso. Cacheux prácticamente acabó su carrera como lanzador, aunque siguió en el Beisbol como manager en las sucursales.
Muchos años después me encontré a Arturo Cacheux en el velorio de aquel muy buen jugador ba Celerino Sánchez y después de saludarle le dije que deseaba hacer un reportaje sobre su carrera en el Beisbol para publicarlo en el diario donde trabajaba, pero me dijo que no deseaba hablar más de Beisbol. No hay duda que quedó amargado, que no le gustó la manera que lo trataron al acabarse el brazo de oro que tenía. Y se llevó el secreto a su tumba.
En esa Liga Central de 1969 donde Cananea ganó el primero de sus campeonatos como manager, con Broncos de Ciudad Mante estuvo Domingo Santana, un brillante segunda base en sus tiempos de jugador y que luego hizo una muy buena carrera de manager. Le gustaba mucho el toque “squeeze play” y por ello lo comenzaron a llamar  el “cerebro mágico”.
Tampico fue manejado por Andrés Tanaka, luego coach de Tomás Herrera y manager de los Saraperos de Saltillo hasta que encontró una muerte prematura en un accidente de carretera. Saltillo fue manejado por el dominicano Pedro González, al que había  conocido en la Serie Mundial de 1964 cuando era reserva de los Yanquis de Nueva York. Las Pequeñas Aguilas de León tuvieron a Héctor Rodriguez al frente y los Tigres de Agascalientes a Jesús “Pulga” Robles, aquel amigo de Mazatlán que como manager ganó dos campeonatos mundiales juveniles celebrados en el Parque del Seguro Social.




Luis Meré del Ciudad Madero fue líder en juegos ganados con 17 y el zurdo Saúl  Montoya, buen prospecto del Diablos Rojos en  ponches con 186 y en carreras limpias con 1.65. Antonio Fuentes de Zacatecas ganó la corona de bateo con .352 y Miguelito Suárez del Tampico líder en carreras anotadas con 83. Juan Martínez de Zacatecas el líder en jonrones con 20 y en carreras empujadas con 104. Ningún jugador del campeón Tuneros de San Luis Potosí ganó un título individual y eso le da mayor mérito al trabajo que tuvo Cananea Reyes.
De Fresnillo había ido Benjamín a San Luis Potosí, una ciudad más grande y agradable que en los tiempos de Jorge Pasquel fue parte de la Liga Mexicana y sus temporadas de oro en 1946 y 47. Llegaron a jugar peloteros tan importantes como Vinicio García, Booker “Balazos” McDaniels, habiendo estado el formidable Martín Dihigo de manager y pítcher, también René  Monteagudo, el formidable Pedro Formental, el jonronero también cubano Roberto “Tarzán” Estalella, Battling Siqui Roque, otro jugador antillano de nombre, siendo Jorge Comellas, el curvero, uno de sus pitchers y uno de sus managers, el lanzador cubano Tomás de la Cruz, el canadiense Roland Gladú. Sin embargo los Tuneros de San Luis Potosí quedaron en último lugar en 1946 y penúltimo en 1947. Más adelante, en 1951, tuvieron un gran año con el cubano René González de gran bateador y “Chile” Gómez de manager, perdiendo la serie final ante los Azules del Veracruz que se despidieron de la Liga Mexicana con el magnate Jorge Pasquel ganando un campeonato.
Ahora en la Liga Central con Cananea Reyes de manager habían logrado por lo menos el campeonato de la Liga Central.
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FUE 1970 la última tmporada como manager en las sucursales para Cananea Reyes y dirigiendo al Charros de San Luis Potosí, que un año antes lo llevó al campeonato, esta vez quedó en tercer lugar a 14 juegos y medio del campeón Ciudad Madero que fue manejado por aquel catcher cubano René Friol. Este Friol llegó a Liga Mexicana con los Diablos Rojos y se hizo  muy buen bateador y  buen receptor, tanto así que en uno de los viajes del famoso Al Campanis, entonces buscador en jefe del Dodgers, le gustó lo suficiente para obtenerlo en su organización angelina. Sin embargo Friol fue regresado a Liga Mexicana y estuvo con el Aguila en donde lo recuerda el entonces gerente Pastor Torres como uno de los bateadores de las líneas  más fuertes que ha viso en su vida.
Pero para 1970 llego Enrique Izquierdo  como manager y catcher del Aguila, que terminó enviando a Friol como timonel a la sucursal de Madero en  la Liga Central.


Memo Garibay


El mejor jugador que tuvo Canaea en ese equipo lo fue el pitcher Javier Reyes que se llevó la corona de más juegos ganados con 17. En esa temporada 1970 de la Liga Central, Miguelito Suárez de Tampico fue líder en carreras anotadas y Juan Martínez el campeón bateador con 393 y productor con 181.
En ese 1970 estaba terminando el ciclo del gran manager Memo Garibay al frente de los  Charros de Jalisco que había durado por espacio de seis temporadas, las últimas que tuvo el gran timonel nativo de Torreón en la pelota mexicana ya que luego fue gerente de equipos y asesor.
Garibay había convertido al Charros en un equipo ganador al llegar en 1965, un año después que habían debutado en la Liga Mexicana con un desastroso record de último lugar. Para 1967 los Charros con Memo Garibay al frente tuvo su gran año ganando el campeonato y por esas temporadas el doc Alvaro Lebrija logró grandes contrataciones ocmo el cátcher Elrod Hendricks que luego jugaría en Ligas Mayores, el pitcher cubano Minervino Rojas que estuvo estupendo sin olvidar al formidable Orestes Miñoso que hizo una gran carrera en la pelota mexicana a pesar de estar en sus últimos años. Igualmente las sucursales  siguieron produciendo grandes jugadores como Aurelio Rodríguez, Roberto Méndez, Cecilio Acosta, Pancho Barios, Enrique Romo y Joge Orta entre otros.
En 1970, el último año de Garibay, los Charros terminaron en segundo lugar, solamente superados por el Aguila de Veracruz en la zona sur, a tres juegos y medio. Fue entonces que al terminar la temporada se reunió todo el alto mando de los Charros y decidieron que Garibay comenzara su carrera de asesor y su lugar de manager fuera ocupado por el joven Cananea Reyes. El gerente Jesús Carmona estaba seguro  de que el joven Reyes estaba listo para manejar en la Liga Mexicana y  para entonces ya estaba como coach de os Naranjeros de Hermosillo en la pelota invernal al llegar como manager Maury Wills.
Terminaba Memo Garibay una gran carrera de manager en que estuvo 18 años al frente de equipos en la Liga Mexicana con 1084 victorias y 1025 perdidos, habiendo ganado su primer campeonato en 1950 con los Algodoneros de Unión Laguna, su terruño, y luego otro título con los Tigres en 1960. Y un año antes, en 1959, Garibay entró de manager de emergencia a los Diablos Rojos  los llegó a ganar el play off, estando en la serie final de la Asociación Panamericana que el tim capitalino perdió con los Senadores de Austin de la Liga de Texas.
En la vieja Liga de la Costa del Pacifico, Garibay ganó hasta  cuatro campeonatos con los Venados de Mazatlán, tres de ellos en forma consecutiva. Igualmente ganó la corona total de la pelota invernal en la temporada de 1954-55 venciendo al Petroleros de Poza Rica, campeón de la Liga Invernal Veracruzana, en cinco juegos. Con aquellos Venados tenía como principales jugadores al jonronero Angel Castro, el formidable jardinero derecho La Mala Torres y el pitcher Daniel Ríos, al que llamaban el  “Venado Mayor”.
Cananea Reyes siempre me dijo que los años que estuvo jugando para Memo Garibay aprendió mucho de cómo un manager debe llevar su trabajo, también sobre estrategia y decisiones: “Garibay era entonces sin duda el mejor manager mexicano que había en nuestro Beisbol.”
Terminaba una muy buena era de Memo Garibay para que comenzara la de Cananea Reyes, no solamente  al frente de los Charros de Jalisco sino como gran manager en la Liga Mexicana. Y los que conocíamos a Benjamín  cruzamos los dedos para que triunfara como timonel.
Continuará. 


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