Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

viernes, 30 de mayo de 2014

78 DIABLOS ROJOS HAN LOGRADO
LLEGAR AL “SALON DE LA FAMA”


EN 1939, un año antes que nacieran los Diablos Rojos, el famoso periodista deportivo Alejandro Aguilar Reyes, que escribía con el sobrenombre de “Fray Nano”, eligió a través de su periódico deportivo “La Afición” a los primeros cinco jugadores que integraron el futuro Salón de la Fama que un día podía tener el Béisbol mexicano.
ERNESTO CARMONA Y RAMON BRAGAÑA
Ya en 1964, en la segunda selección de nuevos miembros del templo de inmortales, fueron elegidos tres jugadores que estuvieron con el México Rojos, el jonronero mexicano Angel Castro, el inolvidable Martín Dihigo que jugó varias series con los Diablos en 1941,  Lázaro Salazar que los llevó en 1956 a su primer campeonato y al famoso pitcher Ramón Bragaña que los manejó  un rato en la campaña de  1954. Cuatro en total.

DON ALFREDO HARP
Ya en 1971 había nacido el Salón de la Fama que iba a ser inaugurado en 1973 en los jardines de la Cervecería Cuauhtemoc y entonces se eligió del Diablos a Jose Luis “Chile” Gómez  que fue jugador y manager con el tim capitalino Alberto Romo Chávez que todavía tuvo buenas campañas con los Diablos, Ernesto Carmona, manager y fundador. Tres en total. .

ROBERTO ORTIZ
En la votación de 1973, ya cuando se inauguró  el 10 de marzo el Salón de la Fama en Monterrey, fueron elegidos dos inmortales que llegaron a ser parte de los Diablos, el gran jonronero cubano Roberto Ortiz y el manager Manuel Oliveros que manejó al tim rojo en el inicio de 1950.
En 1974 hubo también dos Rojos, el pitcher Ramiro Cuevas y el gran bateador Al Pinkston, que ganó dos campeonatos de bateo seguidos al jugar con el México. En 1976 uno de los tres elegidos, Molinero Montes de Oca, fue manager del equipo del DF.


Para 1977 uno de los dos elegidos se puso el uniforme rojo, Memo
AL PINKSTON
Garibay que manejó en 1959 y llevó al equipo a la serie final por la corona de la Asociación Panamericana. En 1979 los dos elegidos llegaron a ser parte del Diablos, el gran pitcher cubano “Brujo” Rosell y el jardinero central lagunero, Chanquilón Diaz. El mejor momento de Rosell con Diablos fue aquel día de 1946 cuando le bateó un doblete inimaginable contra el gran pitcher zurdo Max Lanier que venia de Ligas Mayores.
BRUJO ROSELL
En la votación de 1980 uno de los cuatro fue parte de los Diablos, el tercera base Leo Rodríguez que fue un fenómeno de sus tiempos  en la defensiva y también muy buen bateador.

En 1981 uno de los tres seleccionados comenzó su carrera de Liga Mexicana con los Rojos, el luego gran segunda base Vinicio García. En 1982 cuatro de los cinco elegidos llegaron a ser parte de los Rojos, los pitchers Manuel “Ciclón” Echeverría y Panchillo Ramírez, el infielder cubano Mario Ariosa que fue llamado Mr. .300 por su consistencia bateadora, y el americano Bill Wright que ganó una triple corona y también  manejó al equipo.

MEMO GARIBAY
En 1983 tres de los seis elegidos estuvieron con el México: el jardinero y jonronero Felipe “Clipper” Montemayor, Claudio Solano y Ronnie Camacho que también se la volaban.
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EN las elecciones de 1984 para entrar al Salón de la Fama del Béisbol Mexicano, tres de los cinco elementos elegidos llegaron a jugar con los Diablos Rojos, el ambidextro Miguel Becerril Fernández, considerado en sus tiempos el jugador mexicano más completo, el pitcher Memo López que fue parte del primer campeonato en 1956 y un gran lanzador en verano y en invierno  con Poza Rica en la Liga Invernal Veracruzana, y el tan laureado Alfonso “Tuza” Ramírez  que fue el primer ídolo mexicano en la historia del equipo  México.

TUZA RA,IREZ, derecha, CON DANIEL RIOS Y TOMAS ARROYO
Finalmente en 1985 se acabó la racha de jugadores de Diablos siendo elegidos año tras año al templo de inmortales al ser elegidos el gran manager cubano Adolfo Luque, el pitcher Chìo Martínez de tiempos muy pasados y el lanzador Miguel Sotelo.
PANCHILLO RAMIREZ
En la elección de 1986 uno de los tres jugó parte de su gran carrera con los Diablos, el muy buen segunda base Moi Camacho que fue parte del campeón rojo en la campaña de 1968 cuando Tomás Herrera fue el manager.
En el grupo de 1987 uno de los seis elegidos fue en una ocasión de los Rojos, el infielder Manuel “Moro” Chàvez, quien estuvo con la franela del equipo capitalino en la campaña de 1940.
En 1988 dos de los tres fueron familia escarlata, el pitcher Lino Donoso y el gran gerente Arnulfo Rodríguez  que se hizo  de gran fama por sus buenas contrataciones y promociones. Lino Donoso, un zurdo cubano espectacular, reforzó al Diablos Rojos en una serie de 1957 contra los Estrellas de la Liga de Texas en una serie ganada por el México manejado por Preston Gómez.

MOI CAMACHO
Para 1989 el formidable Héctor Espino entró de manera directa al Salón de la Fama y se recuerda que el mejor bateador de su tiempo  y uno de los mejores de todos los tiempos estuvo con los Diablos en 1981 al comenzar la temporada ya con los Mansur al frente del equipo.
RAPIDO ESQUIVEL Y MAGO SEPTIEN
En 1989 tres de los cuatro seleccionados fueron Rojos en un tiempo, el gran shortstop americano Ray Dandridge también manager del club en la campaña en 1947, el popular  narrador  Oscar “Rápido” Esquivel, y el muy famoso Zacatillo Guerrero que manejó a Diablos de 1970 y 1971.


HECTOR ESPINO
En 1990 dos de los cinco que llegaron al templo de inmortales fueron rojos, el gran jardinero central Diablo Montoya y el infielder Alfredo Yaqui Ríos. Y en 1991 dos de los cinco elegidos fueron parte del Diablos,   el gran pitcher Antonio Pollorena que lleva tiempo como coach e instructor muy valioso de los Diablos y Chara Mansur, uno de los directivos más especiales de una gran era de la Liga Mexicana.
CANANEA REYES
En 1992 tres de los cinco que llegaron al Salón fueron rojos, el Super Manager, Cananea Reyes, el pitcher Vicente “Huevo” Romo y José Peña que pasó varios años como buscador de los Rojos del DF:


Un año después, en 1993, cuatro de los siete inmortales fueron en alguna ocasión de los Rojos, los famosos veracruzanos Ramón Arano y Alfredo Ortiz, el zurdo de oro, el formidable relevista Aurelio López  y el aporreador cubano  René González.

RAMON ARANO

En 1994 tres de los cinco fueron rojos, el catcher Miguel Pilo Gaspar, Miguelito Suárez  que fue fabricante de hits y Carlos Galina, un fino primera base que en sus tiempos fue llamado el mejor fildeador de su posición en la Liga Mexicana.
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EN la elección del Salón de la Fama del  Béisbol Mexicano el año 1995 tres ex diablos del total de cuatro elegidos: el primera base yucateco William Berzunza, el infielder Kiko Castro y el pitcher Rodolfo “Mulo” Alvarado. 
ALFREDO ORTIZ
Berzunza fue parte del equipo campeón de 1964 con Tomás Herrera de manager y una persona que nunca olvidó el haberse puesto una  franela tan famosa como la del equipo capitalino. Incluso realizó el último  out del juego que los Rojos se coronaron  ganando al Tigres. Una vez que tomó el tiro del tercera base Leo Rodríguez  para el out 27 y al comenzar el festejo, Berzunza tiró la pelota del último out al segundo piso del Parque del Seguro Social sobre la caseta roja.
RAY DANDRIDGE
Kiko Castro se hizo famoso jugando con los Tigres, pero comenzó su carrera como shortstop novato de los Diablos Rojos en la temporada de 1960. Mientras tanto el pitcher Rodolfo Alvarado vistió la franela roja en  1961 durante una larga carrera de 16 años. Fue apodado también “Bombero” y “Botete”, siendo igualmente parte de los Diablos de invierno en la Liga Veracruzana.

En 1996 hubo cinco elegidos al templo de inmortales y el pitcher César Díaz que fue parte de los Diablos ya en la era de Roberto Mansur. También entró Jorge “Sonny” Alarcón que por muchos años transmitió los juegos de los Rojos haciendo gran pareja con Oscar “Rápido” Esquivel.
César Díaz ganó en 1982  siete juegos para el equipo escarlata con el dominicano Winston Llenas de timonel.

DIABLO MONTOYA
En 1997 uno de los cuatro elegidos llegó a estar con el México, el pitcher estrella derecho Maximino León que tuvo sus años en las Ligas Mayores con los Bravos. Maximino, que luego volvió al Diablos como coach de pitcheo, jugó seis temporadas y fue parte importantísima en el  campeonato logrado en 1981, el primer año de Mansur y con Llenas de manager. En el séptimo y decisivo juego contra Broncos en Reynosa durante la serie final, realizó un formidable relevo para mantener la ventaja y hacer al México campeón, relevando a Ramón Arano. Tuvo un año de 14 victorias con Diablos, tres  de 13 y uno de 10.
RONNIE CAMACHO
En el año de 1998 uno de los cuatro seleccionados fue parte de los Rojos, el brillante jardinero Marcelo Juárez que se juntó con Diablo Montoya, dos de los grandes peloteros mexicanos de su tiempo en la pradera del centro. Fue en 1969 cuando Marcelo Juárez estuvo como  parte del tim rojo.
En 1999 uno de los elegidos estuvo un tiempo con la organización de los Diablos, el luego muy buen catcher y manager Gregorio Luque, quien comenzó su carrera con el equipo rojo. Cuando estaba entrenando con el México fue cambiado al Tigres por el infielder Abundio Hernández que lucía buen prospecto pero que dejó muy pronto su carrera para ser guitarrista de los conjuntos modernos del rock.
PAQUIN ESTRADA
Al llegar el siglo XXI, en el año 2000, dos de los seleccionados jugaron con los Diablos, el shortstop Mario Mendoza y el catcher Paquín  Estrada. Este Paquín fue recomendado por el manager Tomás Herrera y se hizo estrella de Liga Mexicana, ganando con un jonrón  un duelo de 1-0 sobre Reynosa que le dio al México el campeonato de 1968. Luego tuvo una larga y brillante carrera de manager. Mendoza fue un brillante torpedero fildeador en Ligas Mayores antes de venir a jugar en la Liga Mexicana, estando con los Diablos en la campaña de 1982.
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MIGUELITO SUAREZ

Para la elección del Salón de la Fama del Beisbol  Mexicano en el 2001 entraron el catcher Rudy Sandoval y el pitcher-jonronero, Pedro “Charrascas” Ramírez que fueron parte en sus carreras de los Diablos Rojos. “Charrascas” Ramírez era de una manera un Martín Dihigo mexicano, aunque no tan extraordinario como el legendario cubano, ya que podía dar jonrones y lanzar. Estuvo con los Rojos en 1944 y 1951, teniendo este último año una gran campaña de .322 de porcentaje y 16 jonrones. Rudy Sandoval, que jugó en muchos equipos campeones y luego fue manager del monarca Angeles Negros de Puebla en 1986, fue obtenido por los Diablos durante la temporada de 1964 y los ayudó a ganar el título, estando igualmente en el año de 1965 durante una carrera de 21 años como jugador en que bateó .295. Duró 21 temporadas en la Liga Mexicana y aunque era alto y fuerte no era exactamente un jonronero, con 82 voladas en  su larga carrera.


ROBERTO MANSUR, PEDRO TRETO CISNEROS Y DOMINGO SETIEN

En el  2002, cuatro de los seis que entraron al templo de inmortales del Béisbol llegaron con “sangre roja beisbolera”. Roberto Mansur, quien ha estado al frente de Diablos desde 1981 a la fecha y lleva 30 play offs seguidos con su franela. Es considerado uno de los grandes directivos que ha tenido la Liga Mexicana en todos los tiempos. Posiblemente el número  uno.
Los otros tres rojos que entraron ese año lo fueron Jesús Sommers, el gran relevista Salomé Barojas y el lanzador abridor Ernesto Escárrega. Sommers fue un héroe en el campeonato rojo de 1981 en aquel juego en Campeche cuando el México estuvo a un out de ser eliminado y terminó su carrera con 3004 hits, único que ha llegado a los tres mil imparables en toda la historia.
Barojas fue un nuevo Aurelio López y también  tuvo sus años de éxito en Grandes Ligas, haciendo una gran carrera en la pelota mexicana  mientras Ernesto Escárrega comenzó sus años de inmortal con los Diablos en los tiempos del gerente Arnulfo Rodríguez.
En el 2003 fueron tres jugadores que llegaron a estar con los Diablos los escogidos para el gran salón, comenzando por Nelson Barrera que tiene actualmente el record de más jonrones en la historia de la Liga Mexicana con 455, siendo igualmente manager en donde ganó un campeonato con los Guerreros de Oaxaca, Muchas veces héroe del Diablos como  cuando con un jonrón  decidió la serie final de 1987 contra los Tecolotes de Nuevo Laredo, un  largo batazo por el jardín central a más de 400 pies.
NELSON BARRERA
Enrique Romo fue un pitcher brillante con el México después de ser obtenido por Angel Vazquez de los Charros de Jalisco, teniendo aquella gran temporada de 20 victorias en 1976 antes de ir a jugar en las Ligas Mayores.
El feroz yucateco Burbuja Vázquez   encajó como anillo al dedo en un equipo tan agresivo con los Diablos. Jugó cinco temporadas con los  Rojos, cuatro en la década de los cuarenta y una en los cincuenta.
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En la elección del 2004 elegidos para el Salón de la Fama,  Elpidio Osuna, Sid Monge, Francisco “Chico” Rodríguez y el ampayer Ismael Ruiz para el templo del rey de los deportes en Monterrey. Sid Mnge está en este 2014 como coach de pitcheo de los colorados. 
Pero en el 2005 uno de los elegidos  jugó con los Rojos, el pitcher zurdo Herminio Domínguez que en 1981 tuvo record de 10-8 con el equipo escarlata. Domínguez tiene record en Liga Mexicana de tres juegos sin hit ni carrera.
SERGIO ROBLES
En el 2006 dos de los seleccionados fueron del México por  varios años, el gran catcher Sergio “Kalimán” Robles, el receptor fue  bautizado como  “Bazuka” por los cronistas de Puerto Rico al mostrar un brazo muy potente en la Serie del Caribe  de 1971, y el jardinero jonronero Ray Torres que luego fue un ídolo al jugar con los Leones de Yucatán. Torres tuvo tres de sus 20 años en Liga Mexicana con el equipo rojo de la capital y llegó a  conectar un total de 311 cuadrangulares.
En el 2007, dos de los cuatro selectos  fueron parte de los Diablos, el infielder Alfonso “Houston” Jiménez y Carlos Soto. Este catcher Soto comenzó su carrera en Liga Mexicana  con los Diablos en 1973 y 74, mientras Houston jugó con los Rojos en 1996 y luego manejó al equipo colorado en el 2005.

En la elección del 2008 ninguno de los tres escogidos fue parte del Diablos, Enrique Castillo, Anttonio Briones y Arcadio Valenzuela, pero en el 2009 el brillante torpedero Juan José Pacho apareció en la lista de los electos para otro exrojo en el templo. Pacho jugó de diablo en 1984 con un promedio bateador de .308 al regresar de las Ligas Menores americanas.


En el 2010 también uno de los cinco elegidos llegó a actuar con los Rojos, el jardinero Alonso Téllez quien en la Liga Mexicana tiene el record de más  temporadas seguidas con 100 o más hits.
En 1988 ayudó a los Diablos a ganar el campeonato con una temporada de .310 y 17 jonrones con Cananea Reyes de manager y venciendo a Saraperos de Saltillo en la final. Fue el único año de Téllez con los Rojos.
DANIEL FERNANDEZ
En el 2011, uno de los cuatro elegidos fue parte del México, el muy buen bateador americano James Collins, estaba brillando intensamente en la temporada de 1984 cuando el primero de mayo en el Parque del Seguro que estaba lleno alguien tiró  una botella  desde las gradas y él regresó el proyectil al público. Roberto Mansur lo cambió al Cafeteros de Córdoba donde terminó siendo el campeón bateador con .412.

En el 2012 hubo igualmente un elegido al templo beisbolero que estuvo con Diablos, el pitcher zurdo Angel Moreno que lanzó para el equipo en la campaña el 2000 con 13 ganados, su último año de doble dígito en triunfos. Es el zurdo con más victorias en Liga Mexicana, 263.
En la votación del 2013 tuvimos otro exdiablo como elegido, el orgullo de la Academia de Pastejé, Cornelio García,  estuvo de rojo en el 2001, 2002 y 2003. Bateó .382 en el 2002 cuando los Diablos se coronaron.


Finalmente en el 2014 fue elegido Daniel Fernández, el formidable jardinero central surgido de la Academia de Pastejé y quien vivió una carrera inolvidable con los Rojos y hasta los llevó al título como manager en el 2008. Daniel dejó records en Liga Mexicana como el de carreras anotadas con 1837. Suman 78 los que están en el Salón de la Fama que llegaron a ser parte de los Diablos Rojos. Ningún otro equipo tiene a tantos.
Y dentro de poco va a encabezar esta lista don Alfredo Harp Helú, que ya pasó de los 20 años al frente de sus queridos Diablos y es sin duda el directivo que más merece entrar al templo de inmortales por lo mucho que ha hecho por el Beisbol y por sus jugadores de ahora y por los que brillaron en el pasado así como buscando mayor grandeza en el futuro al inaugurar la formidable Academia que lleva su nombre y apellidos en las afueras de Oaxaca.





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