Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

viernes, 23 de mayo de 2014

ESTRELLAS EN SEPIA

DIEZ  JUGADORES  QUE ESTUVIERON
EN LA LIGA MEXICANA SON PARTE DEL
SALON DE LA FAMA DE COOPERSTOWN

Un buen total de 10 jugadores que fueron estrellas de las Ligas Negras de Estados unidos y luego grandes peloteros que actuaron en nuestra Liga Mexicana  están en el Salón de la Fama de Cooperstown de Ligas Mayores y cinco de ellos jugaron con los Diablos Rojos del México. Eso nos demuestra el gran Beisbol que vimos en la década de los cuarenta cuando incluso en 1946 trajo Jorge Pasquel a un buen número de peloteros que le arrebató a las Ligas Mayores.

JOSHUA GIBSON
Como por entonces existía todavía la barrera de color en la gran carpa los jugadores en sepia tenían que jugar en las Ligas Negras que muchos abandonaron  para venir a la Liga Mexicana cuando les ofreció Pasquel mejores sueldos.
Al paso de los años y ya con tantos jugadores de color en el mejor del Beisbol del mundo, las Ligas Mayores decidieron reconocer la gran calidad de jugadores que actuaron en las Ligas Negras con un comité eligiendo a los mejores para el Salón de la Fama  y entraron un buen número entre los que no que no tuvieron acceso al llamado Beisbol de los blancos.
Y de los que aparecen en la lista estos jugadores que ya están en Cooperstown, el templo de inmortales de Ligas Mayores, estos son, los 10 que jugaron en la Liga Mexicana:
Joshua Gibson, catcher
Satchel Paige, pitcher
Martín Dihigo, pitcher y bateador.
Ray Jabao Brown, pitcher
Ray Dandridge, infielder
Leon Day, pitcher
Willie Wells, shortstop
Buck Leonard, primera base
Hilton Smith, pitcher
Monte Irvin, jardinero
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SATCHEL PAIGE EN YANQUI STADIUM

EL único de ellos que vino a jugar en la Liga Mexicana de los años treinta lo fue Satchel Paige, el más famoso de los lanzadores de las Ligas Negras, habiendo estado con el equipo del Agrario de la capital y quien fue traído precisamente para tratar de vencer al formidable Martín Dihigo que hizo campeón al Aguila de Veracruz en 1937 y 38. Sin embargo las dos veces que se enfrentaron Martín Dihigo, el gran atleta cubano, fue el lanzador ganador.
Paige tuvo record de 1-1 en tres juegos que lanzó con el Agrario en 1938, con 5.12 en carreras limpias. Terminó lesionado y ya no volvió a la Liga Mexicana ya que ese si ganaba bastante dinero en el circuito de color, jugando luego en las Ligas Mayores con los Indios de Cleveland en 1948 y estando en otros equipos, Cafés de San Luis y Atléticos de Kansas City.
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JOSHUA GIBSON
Joshua  Gibson fue el  fantástico bateador y jonronero  de la raza negra que impuso todos los records de voladas de barda en ese Beisbol de las Ligas Negras, pero jugando dos veces en México, en 1940 y 1941 cuando fue parte de los Azules del Veracruz que conquistaron campeonatos en esos dos años. En 1940 bateó .467 en 22 juegos con 11 jonrones y se tuvo que regresar a Estados Unidos porque el dueño de su equipo en la liga de color, el Homestead Grays, le dijo que lo iba a demandar y hasta embargar su casa por rompimiento de contrato.
Gibson, sin embargo, ya no tuvo ese problema en 1941 cuando estuvo todo el año con Azules del Veracruz y en 94 juegos bateó .372 para imponer la marca de 33 cuadrangulares que duró hasta 1960 cuando la rompió el cubano Aldo Salvent.
Los que lo vieron jugar en esas dos temporadas platicaban sobre los tremendos batazos que dio el portentoso Joshua Gibson que falleció precisamente el año en que Jackie Robinson rompió la barrera de color, 1947. Desgraciadamente se hizo adicto a las drogas y falleció muy joven. Gibson también tuvo grandes temporadas en Cuba donde lo bautizaron en forma irreverente como “el chimpancé”. También impuso record de jonrones que luego fue mejorado.
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MARTIN DIHIGO 
Martín Dihigo dejó records fantásticos en el Beisbol mexicano y en la Liga Cubana, habiendo jugado igualmente en las Ligas Negras. En la Liga Mexicana ganó dos veces la triple corona de pitcheo y en la primera ocasión, 1938, fue igualmente el campeón bateador. Un jugador super dotado que fue el rey de los jugadores latinoamericanos de su tiempo. Primero en lanzar un juego sin hit ni carrera en nuestra liga, el primero en batear de 6-6 en un juego. Era un pitcher monumental y un gran bateador también, teniendo igualmente sus triunfos como manager.
Buck Leonard lo consideraba como el jugador más  completo, más natural, que vió en su vida, y llegó a comentar que hubiera sido un gran estrella en las Ligas Mayores.
En 11 años de Liga Mexicana jugó con el Aguila de Veracruz, Azules del Veracruz. Diablos Rojos, Unión Laguna, Tecolotes de Nuevo Laredo y Tuneros de San Luis Potosí, terminando como pitcher con 119-57 para un promedio de .676 que es el mejor de todos los tiempos. Su efectividad fue de 2.84.  Como bateador dio para .317 con 55 jonrones y 370 carreras empujadas. Lo llamaron el Inmortal en Cuba y el Maestro en Veracruz.
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RAY DANDRIDGE

Ray Dandridge fue un infielder excepcional que jugó igual de bien las paradas cortas la segunda base y la tercera. Beto Avila me dijo que Dandridge era mejor como segunda base, pero con los Diablos se le recuerda haciendo grandes atrapadas en las paradas cortas y cuando llegó al Beisbol Organizado tuvo  sus años como gran tercera base. En Cuba lo apodaron “Talúa” y en México lo llamaban “Mamerto” por su manera de caminar.

En 1947 fue manager de los Rojos del México.
EL MAMERTO
Jugó ocho años en Liga Mexicana, cinco con Azules del Veracruz de Jorge Pasquel y tres con los Diablos Rojos, dejando un promedio de .347 con 34 jonrones. Tuvo promedios tan altos como .369 y .367. A pesar de sus muy buenos años con la principal sucursal de Minneapolis los Gigantes nunca le dieron la oportunidad de pisar un campo de las Ligas Mayores, algo que tanto deseaba. Fue una de las grandes injusticias en la historia de los Gigantes, primero de Nueva York y luego de San Francisco.
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Ray “Jabao” Brown hizo historia en las Ligas Negras y en la Liga Cubana, siendo un pitcher mulato, alto y fuerte que tiraba a la derecha. 



JABAO BROWN

En cuatro años de Liga Mexicana tuvo números de 51-36 con Alijadores de Tampico, Azules del Veracruz y en los Diablos con los que se despidió de la pelota azteca con 15 ganados que es su  cifra más alta aquí. Tuvo un promedio de efectividad de 3.31 y en la década de los treinta fueron famosos los duelos entre él y Martín Dihigo en la pelota cubana, con los dos llegando a lanzar y ganar dos juegos en el mismo día. Su primer año en Liga Mexicana fue en 1946, la llamada temporada de oro, y ayudó al Tampico a ganar el campeonato con Armando Marsans de manager. Ese año ganó 13 juegos.
BUCK LEONARD
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A Buck Leonard lo llamaron “el hombre del bastón” y fue un notable bateador en todas las ligas en donde jugó. Estuvo tres años en Liga Mexicana, aunque también lo vimos en la Liga Invernal Veracruzana y terminó su carrera con el Durango de la Liga Central al que ayudó a ganar el campeonato.
Jugó los tres años con el Unión Laguna, de 1951 a 1953, siempre bateando .300 y dejó un promedio de .326 con 27 jonnrones. Leo Rodríguez lo recordaba como el jugador más religioso entre todos los compañeros que tuvo en su carrera y siempre se portaba de acuerdo a los buenos preceptos.
Ya con  más de 40 años de edad lo recordamos dando  tremendos jonrones en el Parque Delta al jugar para Chiileros de Jalapa que ganó el campeonato de 1953-54 con Martín Dihigo de manager.
Una vez le preguntaron qué iba a pasar con tantos recuerdos beisboleros que tenía en su casa y él contestó: “Eso no será problema mío ya que para entonces estará al lado de Dios.”
Así de grande era su fe.
En las Ligas Negras tuvo muchas temporadas de jugador estrella con buen poder y gran fildeo. Era zurdo para batear y tirar.
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HILTON SMITH

Hilton Smith fue un gran pitcher en las Ligas Negras pero en la Liga Mexicana no pudo triunfar de la misma manera en los dos años que estuvo, en 1940 y 41 con el Torreón, estando también con Nuevo Laredo  en el primero de esos años. Dejó un record de 8-8  con 4.58.
Lo más  interesante en su caso es que en 1940, Jorge Pasquel mandó a Ernesto Carmona para que contratara al famoso pitcher Hilton Smith a las Ligas Negras pero  el famoso manager se equivocó y en lugar de traerse a ese lanzador  trajo a otro llamado Theolic Smith que a fin de cuentas resultó un super pitcher en México y tuvo hasta una temporada de 22 victorias, siendo el primer gran ídolo entre los aficionados al equipo escarlata.
Cuando Pasqel vio que Carmona había traído a Theolic Smith y no a Hilton Smith, le dijo que se lo quedara con su equipo porque no lo quería con los Azules del magnate veracruzano.
Carmona me dijo años después: “Cuando traje a Theolic Smith y triunfó tanto con los Diablos todos los cronistas y los aficionados hablaban de lo inteligente que era, pero resulta que lo contraté por una equivocación. Fue hasta pasar por la frontera de Laredo que al ver su pasaporte era Theolic y no Hilton, pero ya era muy tarde para volver hacia atrás”.
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LEON DAY

Leon Day también hizo historia en las Ligas Negras aunque en la Liga Mexicana no pudo mostrar grandes records como otros jugadores de color que  vinieron  a jugar aqui, vino por vez primera a México con Azules del Veracruz y dio una buena temporada de 6-0 con  3.22. Pero al volver en 1947 y 48 con los Diablos Rojos solo tuvo 10-11 y 8-9, terminando tres temporadas mexicanas con  24-20 y 4.04.
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A Monte Irvin le alcanzó el tiempo por la llegada de Jackie Robinson de jugar Ligas Mayores con los Gigantes, entonces de Nueva York y estuvo en la Serie Mundial de 1951 en que bateó para .458 con 11 hits al perder con Yanquis en seis juegos. Luego estuvo en el clásico  de 1954 para su anillo de ganador al barrer al Indios de Cleveland de Beto Avila pero  bateó solo de 9-2 ya que varias veces lo quitó el manager Leo Durocher por el bateador emergente Dusty Rhodes que fue el héroe de la serie.


Irvin tuvo ocho años de Ligas Mayores,  todos menos uno con Gigantes ya que el último fue con Cachorros, bateando en total .293 con 99 jonrones.
En la Liga Mexicana solamente estuvo un año, en 1942 cuando con Azules del Vercaruz fue campeón bateador con .397. Se enamoró de México y los mexicanos por la manera que lo trataron y cuando fue directivo de la oficina del Comisionado por bastantes años siempre estaba feliz en ayudar a algún mexicano, directivo o cronista, para resolver el problema de los boletos o pases para la Serie Mundial No hay duda que quedó agradecido por lo bueno que fueron con él en México.
Recuerdo que en una ocasión deseaba que tres amigos que habían viajado conmigo a la Serie Mundial pudieran entrar a la cena de gala que da el equipo de casa antes de iniciar el clásico. Fui a saludar a Monte Irvin para pedirle ese favor y enseguida fue a la puerta para que entraran mis amigos y conocieran de cerca a muchos de los grandes jugadores que hay en esas fiestas, peloteros de Salón de la Fama en donde fue incluido Monte Irvin por sus hazañas en las Ligas Negras.
Admiraba a Jorge Pasquel y la admiración era mutua.
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DIABLO WELLS


Willie Wells fue llamado “el diablo” y quedó como anillo al dedo cuando fue parte de los Diablos Rojos. El Diablo Wells habló maravillas en Estados Unidos de la manera formidable que fue tratado en México, nada de discriminación como entonces sucedía en Estados Unidos. Llegó a publicarse en una entrevista a Wells diciendo: “A los jugadores negros en México nos trataron  como reyes y nunca olvidaré a ese país y a su gente. Fuimos  por primera vez como cualquier otro ser humano y nos admiraban por nuestra piel y por lo bien que jugábamos. Gracias a mi querido México.”
Además los jugadores de color tenían en México más novias que los peloteros blancos.
Los dos primeros años de Wilie Wells fueron  con Azules del Veracruz en 1940 y 41 con promedios de .345 y .347. En 1943 volvió con Alijadores de Tampico para dar .295 y en 1944 comenzó con los Azules para pasar a los Rojos donde fue un ídolo: un diablo jugando con los Diablos, el Diablo Wells. Bateó .294 y 10 jonrones. Luego se repetiría la situación con el Diablo Montoya.
Fildeando era estupendo y solía hacerle un hoyo al guante por lo que realmente fildeaba con la pelota llegándole a la palma de su mano limpia y se hizo famosa la manopla del Diablo Wells con un hoyo.
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Del total citado hay cinco de estos 10 jugadores que están en el Salón de la Fama de Cooperstown que llegaron a jugar con los Diablos Rojos: Wells, Martín Dihigo, Jabao Brown, Leon Day y Ray Dandridge. Y eso si que es algo para presumir.

Gracias a la barrera del color que había  en las Ligas Mayores tuvimos oportunidad de ver en nuestra Liga Mexicana pelota de gran altura, nuestras propias Grandes Ligas. Sobre todo en las temporadas de 1946 y 47 cuando jugaron varios y muy buenos jugadores que Pasquel le arrebató a la gran carpa al ofrecerles mejores contratos. Tiempos que nunca olvidaremos los que tuvimos la fortuna de verlos. 

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