Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

martes, 18 de noviembre de 2014

LA POSTAL DEL DIA

CON SOLO UN HIT LOS DODGERS

GANARON EL CUARTO JUEGO DE

LA SERIE MUNDIAL DEL AÑO 1947

La Serie Mundial de 1947, que se fue  a siete juegos y tuvo tantos momentos emocionantes, fue la primera de la historia de estos clásicos en ser televisada y aumentaron las ganancias por los derechos de radio y TV, siendo igualmente la primera en que tomaron parte dos jugadores de color, ambos del Dodgers, Jackie Robinson y Dan Bankhead, mismo que luego vimos por tantos años en la Liga Mexicana.
Pero la serie es sobre todo recordada por el cuarto juego en que el pitcher del Yanquis de Nueva York, Bill Bevens, estuvo a un out de lanzar el primer juego sin hit en la historia de las Series Mundiales. Todo sucedió en el Ebbets Field, en el parque donde decían, todo podía suceder. Los Yanquis ganaban 2-1 en el cierre del noveno y Dodgers había  anotado su carrera sin conectar de hit, con dos bases y dos jugadas de out. Bevens dio hasta 10 bases por bolas, pero estaba todavía  lanzando sin hit.
En el  cierre del noveno, Bevens sacó el primer out y entonces le dio pasaporte a Carl Furillo, que representaba la carrera del empate. “Araña” Jorgensen dio un elevado de faul a primera para el segundo out por lo que Bevens estaba a un solo out de lograr el primer sin hit. Pero por algo le decían a Bevens el pitcher de la mala suerte.
A continuación el manager Burt Shotton de los Dodgers mandó como corredor emergente a Al Gionfriddo, quien se robó la segunda con un tiro alto del joven Yogi Berra. Estaba en segunda la posible carrera del empate con dos outs y Pete Reiser, un muy buen bateador pero que no estaba jugando debido a una lesión en una pierna, fue enviado a batear de emergente por el pitcher Hugh Casey. Pensando que Reiser era un peligro con todo y la lesión, el manager del Yanquis, Bucky Harris, ordenó  la base intencional. Puso en primera la posible carrera del gane. Harris lo hizo porque los Dodgers solo tenían como posible emergente a Cookie Lavagetto, ya un veterano de 35 años que casi no jugaba. Y tuvieron que llamarlo de emergente en la novena entrada  con la última oportunidad del Dodgers.  
Lavagetto era un veterano que se iba a retirar después de la Serie Mundial, pero ojo, en la temporada había dado tres jorones y bateó  .261 en el  poco tiempo que tuvo acción. El caso es que Cookie Lavagetto se retiró por la puerta grande al conectar un largo batazo por el jardín  derecho que dio de aire en la alta barda del “Ebbets Field” y se convirtió en el hit ganador ya que anotaron Gionfriddo y el corredor emergente Eddie Miksis ante la locura de los aficionados de Brooklyn. Dodgers ganó 3-2 y empataba la serie a dos juegos.
En solo una pitcheada y cuando ya acariciaba el juego sin hit, Bevens había perdido. Bevens ya no volvió a lanzar en Ligas Mayores después de este clásico debido a lesiones y Cookie Lavagetto se retiró para contarle a todos sus amigos la hazaña de la novena entrada en el cuarto juego de la Serie Mundial de 1947, al final ganada en siete juegos por los Yanquis.

COOKIE LAVAGETTO CONECTANDO SU BATAZO HISTORICO. YOGI BERRA ES EL CATCHER
TRAYECTO DE LA PELOTA CONTRA LA BARDA DERECHA Y DE LOS DOS CORREDORES QUE ANOTARON
LAVAGETTO EN EL JUBILOSO VESTIDOR
  
BILL BEVENS Y DIMAGGIO TRAS LA DERROTA

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