Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

lunes, 17 de noviembre de 2014

LA POSTAL DEL DIA

LA GRAN ATRAPADA DE

AL GIONFRIDDO EN LA

SERIE MUNDIAL DE 1947

LA Serie Mundial de 1947 fue pródiga en emociones y hubo muchas heroicidades antes que los Yanquis de Nueva York le ganaran en siete juegos a los Dodgers de Brooklyn. Uno de los momentos estelares vino en el sexto juego, cuando Dodgers necesitaba ganar para mandar la serie a siete partidos.
Brooklyn iba ganando en el cierre de la sexta entrada por 8-5 en el Yanqui Stadium cuando el manager Burt Shotton de los Dodgers envió a Al Gionfriddo a jugar el jardín izquierdo por razones defensivas. Y en el cierre de la sexta, Gionfriddo pudo mostrar su gran guante.
Los Yanquis atacaron al poner dos a bordo en ese sexto acto y Joe DiMaggio en el home representaba el posible empate a ocho. DiMaggio le dio en el centro al pitcheo y mandó un larguísimo batazo por el cartelón de los 415 pies en el left que lucía como el cuadrangular del empate. Sin embargo Gionfriddo corrió hasta el fondo del callejón y con el brazo del guante levantado evitó que la pelota se fuera del otro lado de la barda. Fue la mejor atrapada de la Serie Mundial y los Dodgers terminaron ganando 8-5, aunque en el séptimo partido los Yanquis triunfaron 5-2 y se llevaron el clásico. Después de la gran atrapada de Gionfriddo, el bateador Joe DiMaggio que ya iba rumbo a la segunda base, dio una patada en la tierra en señal de disgusto. Y vaya si era raro que DiMaggio mostrara sus emociones en el terreno de juego. Iba a ser su primer cuadrangular de Serie Mundial en el Yanqui Stadium original que era muy difícil para los bateadores derechos por sus bardas lejanas. Ese batazo de DiMaggio hubiera sido un cuadrangular de 420 pies, pero la pelota se quedó en el guante de Gionfriddo para una atrapada maravillosa.
Los ocho jonrones que dio DiMaggio en 10 Series Mundiales fueron como visitante. Un dato curioso per con lógica. El Yanqui Stadium original tenía 461 pies por el jardín central. Estaba diseñado para los bateadores zurdos, para Babe Ruth,  no para los derechos

GIONFRIDDO SE QUEDA CON LA PELOTA QUE YA IBA A VENCER LA BARDA DE LOS 415 PIES

 
EL GRAN BATAZO

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