Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

miércoles, 24 de diciembre de 2014


CUENTO DE NAVIDAD

DE CHARLES DICKENS A MARTIN DIHIGO


MARTIN DIHIGO
No hay duda que el libro “Cuento de Navidad” de Charles Dickens, que luego fue puesto en dos películas, es el más famoso que se ha escrito para esa noche tan especial. Y seguramente usted está enterado: un viejo avaro con mucho dinero no creía en las Navidades hasta que la noche del  24 tiene una tremenda pesadilla y al despertar, Mr. Scrooge, se convierte en un hombre bueno y bondadoso.
En el Beisbol la historia de Navidad que más me ha gustado la relata el gran Martín Dihigo en sus memorias, escritos seriados que aparecieron en un diario pero de los que nunca se armó un libro.
Dihigo, el mejor pelotero de su tiempo en América Latina, nos relata que en 1940 su esposa estaba viviendo en Cruces por lo que él, jugando en el torneo invernal cubano, iba a pasar la Nochebuena en casa de unos parientes en La Habana. El día 23 había vencido 2-1 a Cienfuegos  en una gran batalla que puso a los Rojos del Habana una ventaja de dos juegos en el liderato. El día 24 no había actividad y estaba seguro que no iba a lanzar el día 25 contra Almendares.


AMADO MAESTRI
En la noche del 24 antes de ir con su familia, fue a tomar un café y al poco tiempo llegaron al lugar los famosos ampayers, Amado Maestri, el mejor de su todos, y Kiko Magriñat, quienes se sentaron en la misma mesa que el gran Martín.
Entonces cambiaron el café por los tragos y al poco rato, ya con el alto voltaje que producen las copas, decidieron ir a pasar la Nochebuena en un restaurante de Guanabacoa donde cocinaban unas exquisitas papas rellenas. Relata Dihigo que tenía como chofer al hijo del que había sido pelotero y los llevo a Guanabacoa donde se pasaron toda la noche y la madrugada cenando y bebiendo.
Para las cuatro de la mañana decidieron regresar a sus casas y cuenta que llegó a su hotel a las seis, habiendo dormido solamente un rato  cuando llegó a verlo un buen amigo por lo que durmió unas cuatro horas y, además, despertó con la resaca que no falta cuando se abusa de los brindis.
MAESTRI EXPULSANDO A JORGE PASQUEL EN 1946


Para las 12 se fueron al parque de La Tropical y vaya sorpresa Pque se encontró Dihigo cuando el manager Mike González le dijo que tenía que pitchear porque el estadio estaba lleno y era el gran pique de Habana y Almendares. Dihigo dice que se sentía  muy mal y le comenzaron dando palos, por lo que decidió protestarle con feas palabras a Amado Maestri que estaba detrás  del home, pero el ampayer número uno le sonrió y  le dijo: “Aunque me digas lo peor no te voy a expulsar. Tienes que aguantarte como lo hago yo.”
Tuvo que seguir lanzado y ganó el juego 5-4.
¡Feliz Navidad!    



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