Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

domingo, 8 de febrero de 2015

HOMENAJE PARA ADOLFO “TRIBILÍN” CABRERA

Escrito por Mario Ávila en Notas del Día |

oct 25, 2014
Muchacho cubano vino a casarse… y a jugar beisbol
Adolfo «Tribilín» Cabrera llegó de la isla para jugar al beisbol en México, y se enamoró de Jalisco; es el único personaje que ha estado presente en las tres épocas del equipo de Los Charros


La noche fue suya. Si como pelotero era conocido como el «gigante», hoy lució como enorme, inmenso. Adolfo «Tribilín» Cabrera fue reconocido por Charros de Jalisco por ser el único personaje que ha estado presente en las tres épocas del equipo jalisciense del beisbol profesional.
El homenaje se realizó en el marco del inicio de la serie de los Charros de Jalisco ante Caballeros Águilas de Mexicali, en el diamante de Zapopan y el personaje central fue «Tribilín» Cabrera, quien a mitad del siglo pasado fue con el bat parte importante de los dos títulos que tiene Charros en su historia, retornó en los noventa en calidad de couch estimulando a los peloteros como Fernando Valenzuela y ahora en esta tercera etapa del equipo de beisbol de Jalisco se le designa como couch honorario.

TRIBILIN CABRERA

Llegó de la isla a México en el año de 1949 dispuesto a hacer lo que mejor sabía y lo que era su pasión, jugar al beisbol. Estuvo en Mérida, se fue a México y de ahí lo enviaron a Guadalajara en donde cayó con el pie derecho.
Y a sus 91 años de edad con lucidez mental plena, Adolfo «Tribilín» Cabrera recuerda: «Aquí tuve muy buen trato, la gente me ha querido bastante, si uno cuando llega a un lugar se porta bien, siempre tiene beneficios; después, cuando Charros salieron de la liga, yo tuve que ir a trabajar a otra ciudad, inclusive la última ciudad en donde estuve trabajando fue en Oaxaca, a donde se fue el equipo que jugaba con el nombre de los Charros.
«Pero de Jalisco todo me gustó: la comida, el mariachi, el tequila y las mujeres. Me casé con una tapatía y tenemos dos hijos que son profesionistas (uno licenciado y otro contador público), jugaron beisbol sólo en primera fuerza, pero decidieron estudiar y ser profesionistas para no pasar el trabajo que yo pasé en los viajes y con tanto esfuerzo».


ALVARO LEBRIJA
En una plática para los lectores de Conciencia Pública, «Tribilín» recordó, como si hubiera sido ayer, sus juegos en el parque de pelota instalado en lo que hoy es la vieja central camionera, habló de los dos títulos de Charros, del accidente en el que se lastimó la columna y le impidió llegar a jugar en Grandes Ligas, su tarea como couch en la segunda época de Charros en el parque Tecnológico de la UdeG y se atrevió a analizar el roster con que hoy cuentan los Charros de Jalisco y concluyó que hay serias posibilidades de que el equipo dispute el título de la Liga Mexicana del Pacífico.
El champion bat




LA GRAN BRONCA DE TRIBILIN
En la primera de las tres partes en la que subdividió la entrevista, Adolfo Cabrera recuerda con cariño que jugó en el parque de pelota que estaba en lo que hoy es la central camionera vieja y dice: «No era un estadio de beisbol, era sólo un gran terreno adaptado como diamante, con graderías antiguas».
Adolfo Cabrera nació en la provincia de Cienfuegos el 24 de febrero de 1922, llegó al beisbol mexicano en 1949 con los Charros de Jalisco con quienes conquistó el título de bateo (.382). Ese año de su debut también conectó siete jonrones y produjo 65 carreras. Además, fue líder en dobles (34) y en slugging (.583). Con los Charros vio acción hasta la campaña del 52, año en que se fue media temporada con los Industriales de Monterrey.


CANANEA REYES
De los dos títulos que ha conseguido Charros a lo largo de su historia, en uno estuvo en el diamante y el otro como coach, recuerda con más cariño el que conquistaron contra los Saraperos de Saltillo, ya que ganar el campeonato fue una cosa notable «porque primero perdimos 3 juegos y luego ganamos 4 juegos seguidos; ya nos daban por muertos, la serie empezó aquí en Guadalajara y nos ganaron los dos juegos de local, después en Saltillo nos ganaron uno y cuando ya tenían todo para festejar la barrida, les ganamos los siguientes dos juegos en su casa y finalmente regresamos a Guadalajara y aquí les ganamos los dos últimos para lograr el histórico campeonato con Cananea Reyes de manager.».


«Tribilín» Cabrera era cuarto en el orden al bat, «el primero en el orden era la «Gata» Padilla, un muchacho de aquí de Guadalajara, el segundo era un Pocho, el tercero era Fredy Yáñez, un americano que jugaba la segunda base, y el cuarto era yo».
El gigante del equipo con su 1.90 de estatura revela que el secreto para pagarle tan bien a la pelota es la dedicación, el entrenamiento, la voluntad y aconsejó a los nuevos peloteros: «hay que trabajar todos los días para tener beneficios, de otra manera no se consigue nada; se debe tener dedicación y ambición si tú quieres vivir de eso, sólo así te forjas para ser alguien, esa fue la meta mía».


SILVIO GARCIA
Reconoce que no era un pelotero que pegara mucho de jonrón, pero lo que sí es que era muy eficiente con la madera para conectar de hit, dobles y tripletes y empujaba carreras, arriba de 100 carreras por temporada, pero siempre lograba terminar las temporadas con promedios que rondaban por arriba de los 350 de porcentaje, lo que le hizo ser acreedor  al título de «Champion bat».
Tribilín sabe que los jonrones son un logro individual, pero su mentalidad fue siempre jugar para el equipo, «que si hay un hombre en primera base, adelantarlo; que si hay un hombre en segunda base, traerlo a home; si hay un hombre en tercera, elevar a los jardines para que llegue a home y confiando que el que viene atrás de mí, también intentará pegar de hit para que yo avance».
Y aunque tuvo grandes amigos en el equipo campeón de los sesenta, ya no tiene contacto con ninguno porque ya muchos fallecieron, por ejemplo de aquí de Guadalajara ya no hay ninguno, pero entre sus mejores amigos estaban el «Chorejas» Bravo y la «Gata» Padilla.


Llegar a Grandes Ligas le fue imposible a raíz del accidente que tuvo cuando jugaba para el equipo de Monterrey, en donde tuvieron un accidente que casi marcó el fin de su carrera, fue un accidente en el que se mataron cuatro peloteros y aunque él salió aparentemente bien librado del suceso, empezó a tener problemas con la columna a raíz de este suceso.


MARTIN DIHIGO
El accidente ocurrió el 15 de julio de 1952 cuando el autobús donde viajaban los Sultanes de Monterrey con destino a la capital del país, a eso de las 23:30 horas sobre la carretera México-Laredo, fue embestido de frente por un camión cargado con siete toneladas de maíz a causa de que su conductor se durmió, perdiendo la vida el pitcher Vicente «Corazón» Torres y el torpedero Adolfo «Chamaco» García.


Otros 12 jugadores resultaron heridos, entre ellos los cubanos Adolfo «Tribilín» Cabrera, Pablo García, Carlos Colás y Heberto Blanco, Alfonso «Gallina» Peña, Raúl Alonso Cansino, José «Bimbo» Villegas, Rodolfo «Mulo» Alvarado, Pedro Comas, Guillermo Prieto, Francisco Ovando y Rogelio «Chango» González.
«Tribilín» Cabrera, todo un caballero y personaje en el beisbol mexicano y quien ha dejado marcada su huella en la memoria del beisbol de Jalisco, sólo jugó cinco  años en la Liga Mexicana dejando un promedio de .328 con 17 cuadrangulares y 229 producidas. También conectó 82 dobles y 18 triples.
Su tarea como coach.


En la segunda época con Charros, en la década de los noventa, recuerda que se jugó en el parque Tecnológico de la Universidad de Guadalajara, que a su juicio era un estadio funcional, pero que al parecer lo hicieron a la carrera.
Para los años noventa, Adolfo Cabrera admite que tuvo que prepararse y aprender a ser coach, porque no cualquiera se puede parar a coachear en primera o en tercera base, ellos son personas importantes.


BETO AVILA  DE COACH EN TERCERA
El coach de tercera tiene qué saber si para al jugador o lo manda hasta home, tiene qué conocer el brazo de los jardineros rivales, tiene qué conocer cuál es la velocidad de sus peloteros; mientras que el coach de primera base es importante porque lo primero que hacen los peloteros al llegar a la primera es distraerse y ponerse a platicar con el rival, en lugar de estar atento a la señal que le van a dar y la jugada que se está ordenando.
Ahora coach honorario
Ahora como coach honorario, el pelotero cubano-mexicano es todo un símbolo de Charros y eso lo hace sentirse muy halagado, el nombramiento lo ha hecho inmensamente feliz.
A los Charros de hoy les augura éxito y dice: «El equipo se ve bien, el equipo está bueno, la base del equipo que es la base mexicana, tiene muy buenos jugadores, muy buenos realmente, aunque todos los equipos de la Liga del Pacífico están bien, todos tienen buenos jugadores, es decir, los mejores jugadores mexicanos se van al Pacífico y el resto se van a la Liga Veracruzana o a otros rincones del país».

SUSPENDIDO POR LLUVIA

«Charros tiene dos catchers muy buenos (José Heberto Félix y Gabriel Gutiérrez), tiene una segunda base muy buena (José Manuel Rodríguez), un parador en corto muy bueno (Wilson Batista), un center fil bastante bueno (Eduardo Arredondo), un jardinero derecho (Leonardo Heras) bastante bueno, ya con esto que te mencioné el trabajo que van a hacer los extranjero es hacer la diferencia.


AGAPITO MAYOR , QUINCY TROUPPE,, HENRY MCHENRY HECTO RODRIGUEZ Y BILL WRIGHT  
«Y no todos los extranjeros se acoplan al beisbol de México, además el jugador extranjero tiene que ser mejor de lo que tienes aquí, porque si es igual no tiene caso traerlo; Charros tiene grandes infielders mexicanos, en la receptoría, y los jardines, todos ellos son muy buenos jugadores y todos mexicanos, qué más puedes pedir con una base así. Charros tiene equipo para pelear el título, yo creo que el equipo debe pelear los primeros lugares sin temor a equivocarme porque tiene buenos jugadores».
Jalisciense por convicción
Tanto se enamoró Adolfo «Tribilín» Cabrera de Jalisco, que hoy se dice un jalisciense a carta cabal, ama a su mujer, a sus hijos, disfruta el pozole y toda la comida mexicana, aunque su señora le combina en el menú de todos los días la comida mexicana, pero también lo atiende con comida cubana como los moros con cristianos, para que no olvide sus raíces.
Pero ni qué decir de los tacos, no los perdona cada que los tiene a la mano, como fue el caso de la noche del juego inaugural de la temporada, cuando su familia lo llevó a comer un par de tacos de lengua a un puesto callejero, ahí muy cerca del estadio de beisbol en La Curva, en Zapopan.


Finalmente agradeció a la directiva de Charros por el homenaje, pero más a los tapatíos por abrirle su corazón y hacerlo sentir como en casa desde que llegó a mediados del siglo XX. «Me siento muy halagado y contento de seguir en Guadalajara y que al llegar los nuevos Charros me hayan tomado en cuenta y eso para mí es una satisfacción muy grande».

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