Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

viernes, 27 de febrero de 2015

JORGE “CHAROLITO ORTA”

EL JUGADOR MEXICANO MAS
VELOZ DE TODOS LOS TIEMPOS

Jorge Orta, llamado “Charolito” en honor a su papá, Pedro, quien fue conocido precisamente con ese apodo, pasó 16 años en las Ligas Mayores y tenía  varios récords para jugador mexicano, como el de más hits conectados con 1,619 por 1,570 de Aurelio Rodríguez; así como el número más alto de jonrones con un total de 130 por 124 de Aurelio. Vinicio Castillla mejoró esas marcas con un total de 1884 imparables y 320 jonrones.
Después de pasar ocho años con los Medias Blancas de Chicago se fue de agente libre con los Indios de Cleveland en 1980-1981. En 1982 fue parte de los Dodgers de Los Ángeles y compañero de Fernando Valenzuela, pasando en 1983 al Azulejos de Toronto y estuvo de 1984 al final de su carrera (en 1987), con los Reales de Kansas City.


DICK HOWSER

Dick Howser, el desaparecido manager de los Reales, fue el más ferviente admirador de Orta y siempre lo quería en el equipo. Lo consideraba muy valioso. Con estos Reales de Kansas City tuvo Orta la oportunidad de ir a una Serie Mundial y estar con el bando ganador, por lo que se llevó la gran tajada y el anillo de campeones mundiales.
Fue precisamente Orta parte de la discutida jugada que le costó el campeonato a los Cardenales de San Luis en esa Serie Mundial y la rendija por la que Kansas City se coló para llevarse el Clásico de Octubre de 1985.
Cardenales, con ventaja de tres juegos a dos en el clásico de 1985, se puso al frente en la sexta batalla que se estaba celebrando en el parque de los Reales.
La ventaja era de 1-0 y el veloz Todd  Worrel relevaba por los pájaros rojos cuando Kansas vino a batear su última oportunidad en el cierre del noveno episodio. El manager Howser trajo a Jorge Orta como emergente. Un momento antes, el Kansas había llamado al montículo a Darryl Montley, ya que estaba lanzando por los Cardenales el zurdo Ken Dayley. Fue allí donde el manager Whitey Herzog de los Rojos trajo al derecho Worrell al rescate y Howser respondió con el bateador zurdo Orta.
Vino entonces una rola de Charolito a la derecha del primera base Jack Clark, quien tras fildear limpiamente le dio la pelota al pitcher Worrell que cubrió la inicial. La jugada fue marcada seif y se le acreditó hit a Orta, el único que daría en Serie Mundial en tres viajes.
En la repetición de la jugada se ve claramente cuando el pitcher Worrell toca la primera base antes de que llegue Orta. Sin embargo, el ampáyer Denkinger de la Liga Americana marcó seif y hubo que darle un hit fantasma a Orta y de vital importancia, ya que Kansas City vino de atrás para terminar ganando ese partido. Después vino el rally que enloqueció a los 41,628 espectadores.
Steve Balboni dio vida al equipo cuando el primer base Clark y el cátcher DarrellPorter no pudieron quedarse con un faul que era fildeable; dio hit al jardín izquierdo, parando Orta en la segunda.



Jim Sundberg intentó el toque de sacrificio, pero Charolito fue forzado en la tercera. Hal McRae bateó de emergente por Biancalana y hubo pasbol, avanzando los corredores a tercera y segunda. Le dieron base intencional a McRae y con la casa llena Dane Iorg conectó hit al jardín derecho para empujar dos carreras, las del empate y gane. Los Reales se llevaron el partido 2-1, empataron 3-3 la serie y la noche siguiente le dieron una despiadada paliza al Cardenales para capturar el clásico.
El gran retorno comenzó con el hit fantasma de Jorge Orta en la novena entrada del sexto partido.

Con Charros de Jalisco



ROLAN HEMOND 
Jorge Orta fue firmado para la organización de los Charros de Jalisco cuando su papá habló sobre él con Manolo Fortes, quien en aquel tiempo estaba en la organización del doctor Álvaro Lebrija.
Desde el primer momento entusiasmó por su gran velocidad y su manager en las sucursales de los Charros, Cananea Reyes, pronosticó que iba a tener una gran carrera. Es el jugador mexicano que llegó a Grandes Ligas con mayor velocidad. Por ese tiempo, el doctor Lebrija tenía un arreglo de trabajo con Roland Hemond para los Medias Blancas de Chicago y pronto se llevaron a este joven.

PEDRO ORTA IZQUIERDA

Su papá, Pedro Orta, fue un excelente bateador, muy veloz, que jugaba primera base y jardinero.
Un Charolito que se hizo famoso por su velocidad, bateo y sonrisa de oreja a oreja. Papá Orta siempre estaba feliz. Su hijo Jorge, sin embargo, era callado y bastante serio, pero muy tratable y educado.
En México
Jorge Orta jugó como chamaco de 1968 a 1971 en los equipos Fresnillo y San Luis Potosí de la Liga Central, con Puerto México en la Liga del Sureste y con Mexicali en la Liga del Noreste. Con San Luis en 1971 fue el campeón bateador con .423 y con Mexicali ese año le alcanzó el tiempo para dar 16 jonrones en 58 partidos.


Ya en la organización del Medias Blancas, Jorge jugó con la sucursal de Knoxville en la Liga del Sur, clase doble A, en 1972 con .316 y siete jonrones, siendo subido al equipo grande. Tomó parte en 51 partidos con Medias Blancas en 1972 y en 1973 estuvo brillante al jugar la segunda base y las paradas cortas, teniendo un promedio de .316 con 10 jonrones, 76 carreras empujadas y ocho robos. No había duda de que podía batear, aunque sus problemas defensivos siempre lo acompañaron en su carrera. Al pasar a Indios de Cleveland en 1980 lo pusieron al jardín y en sus últimos años con Reales solamente actuó como designado.

Su gran partido
La jornada formidable de Jorge Orta fue la del 15 de junio de 1980, cuando llegó a batear seis hits en un partido. En 16 años de Grandes Ligas su promedio fue un respetable .278. Tuvo cuatro campañas en que bateó arriba de .290, pero a pesar de su gran velocidad, su mayor número de robos fue de 24 en 1976.
Cuando jugó con los Dodgers en 1982 hubo mucho entusiasmo entre los aficionados mexicanos, ya que se juntaba con el gran pitcher zurdo Fernando Valenzuela. Sin embargo, cuando el manager Tom Lasorda le dio oportunidad en un jardín, jugó pobre a la defensiva. En un partido de pesadilla se le escaparon dos elevados. Y sin bateador designado en la Liga Nacional, Orta solamente tomó 115 turnos al bat con Dodgers.
Al final de la campaña de 1981 fue parte de un cambio importante entre Cleveland y Los Ángeles, con Dodgers recibiendo a Orta, el cátcher Jack Fimple y el pitcher Larry White, por un  lanzador Rick Sutcliffe y el segunda base Jack Perconte.
La mayor cifra de jonrones de Orta fueron los 14 de 1976 y en carreras empujadas las 84 de 1977, ambas con Medias Blancas.

ORTA Y HECTOR ESPINO
Pelota Invernal
Jorge Orta tuvo sus actuaciones en la Liga Mexicana del Pacífico, pero resultó más famoso en ese circuito por sus desapariciones o por no responder a contratos firmados que por los números que dejó. Sin embargo, en la primera Serie del Caribe que se celebró en tierra mexicana, en febrero de 1974, Orta jugó con los Yaquis de Ciudad Obregón y en la segunda base estuvo formidable con la manopla y bateando también tuvo un eléctrico .360.
Entre sus nueve hits hubo un jonrón; produjo seis carreras y actuó como compañero de Héctor Espino en un Yaquis que peleó hasta el final por el campeonato.

CHAROLITO PADRE Y CHAROLITO HIJO

Jugó Charolito seis temporadas seguidas con los Mayos de Navojoa, teniendo tres campañas de .300 y una de .293. De 1970 a 1976 fue de los Mayos a los Venados de Mazatlán, donde comenzó a vivir sus temporadas incompletas. Basta decir que en tres campañas con Venados, de 1976 a 1979, solamente vio acción en 66 partidos con 244 veces al bat. En la campaña de 1987-1988 jugó un tiempo con los Potros de Tijuana. Su promedio de por vida en el Pacífico fue de .283. En el invierno de 1972-1973 con los Mayos estuvo tan bien como lo pueden ser 20 jonrones y 50 empujadas, con .303 de bateo. Héctor Espino fue el líder jonronero de esa campaña con un total de 26 para Hermosillo.



Ligas Mayores
Jorge Orta nació en Mazatlán, Sinaloa, el 26 de noviembre de 1950. Estas son sus cifras en Grandes Ligas:
Años, 16
Juegos, 1,755
Veces al bat, 5,829
Carreras anotadas, 733
Hits, 1,619
Dobles, 267
Triples, 63
Jonrones, 130
Carreras producidas, 745
Bases por bolas, 500
Ponches, 715
Bases robadas, 79
Porcentaje, .278
Hits de emergente, 48
Posiciones, 2b, ss, ouf, bd, 3b

Reporte de Mike Brito
“Buen bateador y buena velocidad, Desgraciadamente nunca aprendió a fildear bien una posición, pero sus 16 años en Ligas Mayores demuestran sus otras habilidades”.
-O-

PEDRO ORTA EN CUBA
MEMO GARIBAY
Su papá, Pedro Orta, el auténtico “Charolito”, fue muy buen jugador tanto en la Liga Mexicana como en la Liga Cubana Es difícil saber cuál era más veloz entre el padre o el hijo, ya que los dos volaban. Y era un  buen bat. En ocho años de Liga Mexicana bateó .301



Tuvo 137 bases robadas y su mejor año fue de 34 en 1950. En tres diferentes temporadas resultó el campeón robador de bases en la Liga Mexicana. En 1949 comenzó con los Rojos del México era uno de los jugadores favoritos por su entusiasmo, su velocidad, su entrega y su bat lleno de hits. Ese mismo año lo cambiaron a Torreón y fue una bendición ya que allí encontró el amor de su vida, se casó y tuvo sus hijos entre ellos el Jorge del que ya hablamos y que tuvo su carrera en Ligas Mayores. En la Liga Cubana lo recordamos con los Leones Rojos del  Habana, aunque ya poniendo su casa en Torreón  tuvo campañas invernales en la Liga Veracruzana como en la temporada de 1953-54 que fue parte de los campeones Chileros de Jalapa manejados por Martín  Dihigo. En dos temporadas con ese club fue el campeón robador. 



También jugó en la nunca olvidada Liga Peninsular donde, curiosamente, también  ganó dos títulos de robo de bases con los Cardenales de Motúl. Había que echarle un galgo.
En 1946 y 1947 como novato estuvo con Alijadores de Tampico y regresó a la Liga Mexicana en 1949. Ya su última temporada la tuvo con el primer Leones de Yucatán en Liga Mexicana, la de 1954, en que bateó .276 en 76 veces al bat.


En su mejor año bateó .328, que fue exactamente la campaña que estuvo parte con los Rojos del México manejados por Napoleón Reyes y parte con el Torreón. En 1950 fue parte del último Unión Laguna que ha ganado un título con Memo Garibay de manager.
Siempre de buen carácter,  la sonrisa a flor de labio, “Charolito” hizo muchos amigos y fue uno de los jugadores importados más queridos en la historia del equipo lagunero. Generalmente era jardinero para aprovechar su gran velocidad.


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