Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

miércoles, 11 de febrero de 2015

VINICIO GARCIA

UNO DE LOS GRANDES
EN LA EPOCA DORADA

LE QUITO LA CORONA DE BATEO A
BETO AVILA CON DOS ATRAPADAS



VINICIO CON TUNEROS 

El sábado dos de septiembre de 1944 contra Sultanes de Monterrey, en el Parque Delta y frente al gran estrella Daniel Ríos, un joven segunda base llamado Vinicio García, nacido en Veracruz, hacía su debut en la Liga Mexicana con la franela de los Diablos Rojos del México. Si alguien daba oportunidad entonces a los jóvenes jugadores nacionales era Ernesto Carmona, el manager de los Rojos. En su primera vez al bat en la Liga Mexicana, Vinicio recibió pasaporte, pero en una rola de Chorejas Bravo entre primera y segunda fue golpeado en una pierna para ser declarado out.


ERNESTO CARMONA A LA IZQUERDA AL LADO DEL MATRIMONIO DE FRAY NANO Y HUMBERTO MARILES A LA DERECHA
Eso molestó a Carmona. En su siguiente vez al bat, Vinicio conectó una rola lenta por tercera que convirtió en hit, su primer imparable en la Liga Mexicana. Estaba tan feliz Vinicio, que en otra rola lenta el ambicioso novato quiso llegar a la tercera y también fue puesto out, para una doble matanza inesperada y curiosa. Carmona se volvió a molestar y sacó del partido al chamaco.


VINICIO CON ORIOLES
Sin embargo, iba a ser este el principio de una gran carrera que culminaría en el Salón de la Fama del Beisbol Mexicano. Vinicio dio de 18-4 en sus primeras escaramuzas en Liga Mexicana ese año y para 1946, la temporada de los grandes peloteros de Ligas Mayores, estaba jugando como titular en los tuneros de San Luis Potosí y bateando para .319. Tras un año más con los tuneros pasó al Pericos del Puebla para ocupar en la segunda base el puesto que dejó Beto Ávila, tras irse a conquistar las Ligas Mayores.
En poco tiempo, Vinicio alcanzaría a Beto Ávila en el mejor Beisbol del mundo. En 1949 se fue Vinicio a buscar éxito en la pelota americana, después de haber lucido en un circuito tan fuerte como la Liga Cubana de invierno donde jugó para los Elefantes de Cienfuegos.
GRACIAS A VINICIO FUE LOU KLEIN EL CAMPEON BATEADOR EN CUBA


De 1950 a 1953 estuvo jugando con el equipo Shreveport, estado de Louisiana, y fue allí donde los Orioles de Baltimore lo descubrieron, De esa manera fue Vinicio parte del primer equipo Orioles de la historia, porque ese año de 1954 hicieron su presentación en Baltimore después de que la franquicia fue del Cafés de San Luis por tantas décadas.

JIMMY DYKES MANAGER DE ORIOLES 1954


Fue el primer cambio de ciudad en Ligas Mayores, de los muchos que llegarían en esta época moderna. Y aquí están los jugadores de ese primer Orioles de Baltimore:
1b          Eddie Waitkus
2b          Bobby Young
3b          Vernon Stephens
SS           Billy Hunter
LF           JimFridley
CF          Chuck Diering
RF          Cal Abrahms
C            Clint Courtney
Otros jugadores: Vinicio García, Bob Kennedy, Dick Kryhoski, Gil Coan, Sam Mele, JimBridweisser.
Pitchers: Bob Turley, Joe Coleman, Don Larsen, Duane Pillette, Lou Kretlow. Bob Chakales.




Los Orioles, con Jimmy Dykes de manager, terminaron con récord de 54 juegos ganados y 100 perdidos, siendo Bob Turley, el pitcher de más victorias con 14. Don Larsen, el mismo que con los Yanquis lanzaría el juego perfecto inolvidable en la Serie Mundial de 1956, tuvo una horrible marca de 3-21. Cal Abrahms fue el mejor bat con .293 y Vernon Stephens el mejor jonronero con ocho. El equipo estaba escaso de ofensiva.


VINICIO CON EL CAMPEON MONTERREY 1962
Vinicio, de un metro sesenta y seis centímetros de estatura, fue conocido por “Chico” García y únicamente estuvo ese 1954 en Grandes Ligas, año en que logró un promedio de .113 con siete hits en 62 veces al bat. El manager Dykes le dio mayor oportunidad a Bobby Young para el segundo saco, quien bateó .245. Esos Orioles terminaron a 45 juegos del campeón Indios de Cleveland, equipo que estableció la marca de 111 victorias en la Liga Americana. Y mientras Vinicio batallaba para batear con Orioles, su paisano Beto Ávila capturó el campeonato de bateo con .341. Después de ese intento con los Orioles pasó en un cambio a los Bravos, entonces de Boston, quienes no le dieron oportunidad en el equipo grande, a pesar de sus buenas campañas con las sucursales de Toledo, Wichita e Indianapolis.



CON EL AGUILA
En 1949, al dejar la Liga Mexicana, Vinicio estuvo en la Liga Arizona-México con los Indios de Ciudad Juárez y fue el campeón bateador de la competencia. Con el Shreveport de la Liga de Texas, clase doble A, bateó para .353, cuando Orioles se interesó en él. Fue precisamente en Shreveport donde se enamoró Vinicio y se casó con Carolyn Fosheé.
Fue un excelente bateador en todos los circuitos en que actuó, menos en Grandes Ligas, donde recibió poca oportunidad. No olvida, sin embargo, un partido en que dio un triple contra los Atléticos para que los Orioles ganaran en casa, ante el entusiasmo general.

Tremendos Pitchers




Vinicio peleó contra grandes pitchers de la época y recuerda entre sus momentos principales al derecho Manuel Echeverría, quien tiraba tan duro, que lo llamaban “Ciclón”, y al zurdo Max Lanier que era tan bueno que se le conoció como “El monstruo”.


MAX LANIER A LA DERECHA
 En 1945, después de que abandonó a los Diablos Rojos porque Ernesto Carmona le pagó 50 pesos por dos meses de acción, se fue Vinicio a jugar a Parral de la Liga Nacional y allí fue golpeado por un lanzamiento del veloz Echeverría. Tardó bastante en recuperarse, pero para el invierno de 1945 estaba jugando con los Venados de Mazatlán en la Liga de la Costa del Pacífico.
Lo de Max Lanier se resolvió a favor de Vinicio. El zurdo Lanier estaba intransitable en la Liga Cubana Invernal tras pasar al Azules del Almendares, procedente de los Monjes Grises de Marianao y en juego contra Cienfuegos se colocó a un out del juego sin hit. En ese tiempo, una compañía regalaba mil dólares al pitcher que tirara un partido sin hit en el torneo Cubano (vaya diferencia con el austero gobierno comunista que tiene a la gnte ganando tan poco dinero), pero Vinicio se encargó de que Lanier no cobrara ese premio al conectarle de hit en la última oportunidad. 


BETO AVILA
Fue en esa misma campaña invernal –1946-1947—en que con grandes atrapadas, Vinicio en la segunda base del Cienfuegos le quitó dos hits a su paisano Beto Ávila, que al final de la campaña, le hubiera dado el título de bateo en esa muy fuerte Liga Cubana. Gracias a los lances de Vinicio, fue el americano Lou Klein, muy conocido en México porque jugó con Azules de Veracruz y Sultanes de Monterrey, el que se llevó la corona ofensiva jugando para los Rojos del Habana. Beto Ávila era del Marianao.
El lance de Vinicio demuestra la honradez completa del beisbol profesional. 

Liga Invernal Veracruzana



VINICIO A LA DERECHA COMO MANAGER DE CULIACAN AMPAYER ES JUAN LIMA A LA IZQUIERDA ESTA PULGA ROBLES 
Antes de regresar a la Liga Mexicana para quedarse como gran jugador y luego manager, vimos durante los inviernos a Vinicio en la Liga Invernal Veracruzana. Primero el circuito se llamó Liga del Golfo, y Vinicio, jugando para los campeones de Ciudad Mante que manejó Mosco Reyes, obtuvo el campeonato de bateo con .369. Para la temporada de 1954-1955 llegó a jugar con el Aztecas de Alejo Peralta, así que lo aplaudieron apenas desempacado de su primera temporada en Ligas Mayores. En el invierno de 1955-1956, durante la más fuerte Liga Veracruzana de toda la historia.


FIRMANDO UN POSTER
Vinicio fue segundo mejor bateador con .379, solamente superado por el inolvidable Jim Rivera del campeón México Rojos y quien bateó para .443. Un año después, el circuito dejó el Parque del Seguro para jugar en el de la colonia Petrolera en Azcapotzalco y con las bardas cercanas, Vinicio se destapó con 22 jonrones. Se recuerda por ese tiempo que fue invitado a formar parte de un equipo de estrellas de Ligas Mayores, encabezado por Willie Mays, jugando Beto Ávila la segunda y Vinicio la tercera. Tuvo una gran serie, se llevó carretadas de aplausos y nos dejó a todos su gran cartel de jugador estelar.
Monterrey, su casa






En 1960 regresó Vinicio a la Liga Mexicana contratado por los Sultanes de Monterrey y se enamoró de la ciudad norteña. Allí vivió desde entonces, abandonando la ciudad de México donde tenía su casa desde antes de hacerse profesional. Por seis años jugó gran pelota para los Sultanes de Monterrey. En 1963 tuvo una gran carrera sensacional por el título de bateo contra Al Pinkston, quien llevaba cuatro títulos en forma consecutiva y el mexicano logró el cetro por milésimas, con promedio final de .368. Desde que regresó a Liga Mexicana en 1960, bateó sobre los .300 lográndolo en siete temporadas seguidas, seis con Sultanes de Monterrey y otra con el Águila de Veracruz. En 1962 fue parte de campeón Monterrey, uno de los mejores equipos de la época el que tuvo a Sungo Carrera de manager y a Héctor Espino como novato del año.

 BETO AVILA, VINICIO CASTILLA Y FERNANDO VALENZUELA
Al final

Tras 15 años de Liga Mexicana, Vinicio García se retiró con excelentes números:
Juegos, 1,379
Veces al bat, 4,954
Carreras, 841
Hits, 1,601
Dobles, 47
Jonrones, 82
Carreras producidas, 696
Bases Robadas, 63
Bases por bolas, 555
Ponches, 173
Porcentaje, .323
-o-


Aunque tuvo buenos trabajos como manager, Vinicio García no logró hacer campeón a sus equipos en la Liga Mexicana, todo lo contrario a la Liga Mexicana del Pacífico donde acumuló cuatro títulos: dos con Tomateros de Culiacán, uno con Algodoneros de Guasave y otro con Cañeros de Los Mochis. Con estos dos últimos
clubes estuvo en series del Caribe, sorprendiendo al dar mucha pelea con un equipo modesto. Disputó la corona al campeón Venezuela que manejó otro veracruzano, Rubén Amaro (1984).

Continuará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario