Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

martes, 3 de marzo de 2015


EL INTENTO FINAL

EL ULTIMO JUEGO DE LOU GEHRIG





 LOU Gehrig comenzó tan mal la temporada de 1939 que decidió salirse del orden al bat al decirle al manager Joe McCarthy que lo quitara del line up en Detroit porque no se sentía bien ni al batear ni fildear y que  posiblemente un descanso es lo que necesitaba. Gehrig llevaba la cifra recrrd de 2.130 juegos en forma consecutiva cuando le dijo al manager que mejor lo sentara.
En Nueva York había llegado a 2,130 juegos sin parar en un partido en que se fue sin hit en cuatro veces al bat y cuando el equipo tomó el tren rumbo a Detroit, Gehrig sabía que tenía que hacer algo. Y fue el primero de mayo que le dijo a su manager que no lo pusiera a jugar.


LOU GEHRIG
Gehrig, que era el capitán del equipo, se quedó varios días con el club después de haber salido del juego y durante ese tiempo, los Yanquis celebraron el 12 de junio un partido de exhibición en Kansas City contra el equipo de los Azules que era su principal sucursal y en donde ese año estaba Phil Rizzuto, luego estrella del equipo, en las paradas cortas.


GEHRIG Y RUTH 
Pensando que algo  mágico podría suceder, Gehrig decidió comenxar a jugar ese partido y en su única vez al bat dio una rola lenta a segunda base. En la defensa cometió dos errores y en una línea que atrapó de aire cayó sentado  en el suelo después de atrapar. Después de lo mal que se sintió en ese juego de exhibición fue que Gehrig decidió visitar la clínica  en Rochester Minnesota, para que fuera visto totalmente por los doctores. Al poco rato le diagnosticaron que tenía una especie de parálisis, lo que se llama polio, en que la enfermedad le va quitando movilidad a todas sus acciones. Por eso ya no podía batear ni fildear bien,  porque no tenía los reflejos  normales, estaba quedándose sin fuerzas en todos los puntos de la locomoción. Desde entonces los doctores la han llamado en Estados Unidos la enfermedad de Lou Gehrig.


EL FAMOSO DISCURSO
Fue entonces que se dio la noticia que sacudió a Estados Unidos de que el llamado “Hombre de Hierro” tenía una enferme0dad incurable. Gehrig vivió  dos años más, pero se fue deteriorando tanto en su físico como en sus movimientos. Ya la última foto se le ve muy acabado a pesar de que solo tenía 37 años de edad. Durante los últimos meses de su vida el alcalde de Nueva York, el entonces muy famoso Fiorello LaGuardia que fue muy admirado, y que era gran aficionado al  Beisbol y a los Yanquis, le dio un empleo en la junta de los que aprueban o no el perdón bajo palabra para los que están  en la cárcel.


Fue el cuatro de julio de ese 1939 que los Yanquis le organizaron un día de reconocimiento en que apareció Babe Ruth, con el que no tenía  buenas relaciones, para darle un abrazo a su compañero de tanos años. En ese día Gehrig dio el famoso discurso a los fanáticos  diciendo que  a pesar de lo que le había  pasado se sentía  el hombre más feliz del mundo y que todavía  tenía muchas razones para seguir  viviendo.
Curiosamente ni Lou Gehrig ni Babe Ruth tuvieron hijos, aunque este último adoptó uno y tuvo una hija también de su segunda esposa. Gehrig terminó su gran carrera  con un formidable promedio de .340  y 493 jonrones. La enfermedad le quitó  la oportunidad de poder llegar a los tres mil hits,  Se quedó en 2721 imparables y tenía 35 años de edad cuando dejó de jugar, muriendo a los 37.
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JOE DIMAGGIO
A pesar de perder a Lou Gehrig fue 1939 un gran año en el terreno para los Yanquis que ganaron 106 juegos para su cuarto campeonato seguido con una gran ventaja de 17 juegos. Tenían una nómina de 300,000 dólares, actualmente es de más de 200 millones de dólares. Joe DiMaggio tuvo su mejor temporada con un average de .381, más alto que cualquiera de los que logro Lou Gehrig y no pudo terminar sobre los .400 porque al final de la campaña sufrió una infección  en un ojo y el manager McCarthy no lo quiso sentar en esos días  que no estaba  bien, siendo elegido el jugador Más Valioso y empujando 122 carreras.
En un juego en el Yanqui Stadium dio un jonrón p de 450 pies por el jardín central al lado del cartelón de los 461 pies en el lugar más lejano y a los pocos días  hizo la que se consideró como la mejor jugada en el Yanqui Stadium original al quitarle un largo batazo de 455 pies a Hank Greenberg junto al monumento de Miller Huggings. En su cuarta temporada completa, DiMaggo había demostrado que era un nuevo sper estrella.


JONRON DE DIMAGGIO
El Juego de Estrellas se celebró  en Nueva York, en el Yanqui Stadium, y DiMaggio dio un jonrón ante el entusiasmo  del lleno  y el manager McCarthy molestó a los demás equipos al comenzar el juego con seis jugadores de sus Yanquis. La Liga Americana ganó  3-1 ante 62,892 espectadores.
Los Yanquis de ese 1939 tuvieron un record combinado de 55-11 contra Medias Blancas, Cafés y Atléticos por lo que trituraron  a los equipos llamados de segunda división.
El 26 de junio los Yanquis celebraron el  primer partido nocturno en su historia perdiendo en Filadelfia  ante los Atléticos por 3-2, pero dos días  después  batearon 13 jonrones en un doble juego que le ganaron al mismo equipo.


KELLER DIMAGGIO Y HENRICH
Entre los pitchers el estelar Red Ruffing ganó 20 juegos por cuarto año seguido, mientras Atley Donald, que comenzó la temporada con 12-0, terminó con 13-3. Con el tiempo y ya como buscador, Atley Donald firmó al zurdo Ron Guidry que tuvo sus años de estrella con los Yanquis más modernos. Ya en ese 1939  estaba con Yanquis ese trío  formidable de jardineros con Charlie Keller en el izquierdo, DiMaggio en el central y Tomny Henrich en el derecho. Los tres daban jonrones.
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DIMAGGIO LLEGA BARRIDO
Fue también en 1939 el año que se inauguró el Salón de la Fama en Cooperstown y la principal atracción  la fue Bae Ruth, que se pasó el día dando autógrafos. Hubo un juego de exhibición en el Doubleday Field y Ruth tuvo un turno al bat en que dio un elevado de faul al catcher.
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BERRA MUESTRA LA VITRINA DE DIMAGGIO EN SU MUSEO
En la Serie Mundial los Yanquis barrieron  a los Rojos de Cincinnati con el último partido, el cuarto, llegando la décima entrada empatado a cuatro. Un hit de DiMaggio empujó la carrera de la ventaja en el décimo y cuando hubo error del jardinero, Charlie Keller anotó también, con DiMaggio llegando a tercera. El tiro del jardinero dejó “groggy” al receptor Ernie Lombardi ya que al parecer le pegó en las partes nobles, y DiMaggio, que también era un gran corredor de bases, se dio cuenta y pudo llegar a home con una gran barrida antes que lo pudiera tocar el ya recuperado Lombardi.
Al terminar la temporada el dueño de los Senadores de Washington, Clark Griffith,  propuso que se pusiera  una reglamentación en la Liga Americana para que ningún equipo pudiera hacer cambios de jugadores con los Yanquis.
En 1940 los Tigres de Detroit interrumpieron la cadena de cuatro títulos seguidos del Yanquis pero Nueva York volvió a ganar en 1941, el año que DIMagggio bateó de hit en 56 juegos consecutivos, en 1942 y 1943. La segunda guerra mundial interrumpió  la gran racha de títulos del Yanquis que regresaron  al cuadrilátero de ganadores hasta el año de 1947.


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