Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

miércoles, 11 de marzo de 2015

LOS TRES STRIKES A LA MUY
DURA CLAUSULA DE RESERVA

EL PRIMER STRIKE: TOMMY HENRICH EN 1936

EL SEGUNDO STRIKE: DANNY GARDELLA EN 1949

EL TERCER STRIKE: CURT FLOOD EN 1969

EL OUT FINAL: CATFISH HUNTER EN 1974






YANQUI STADIUM
Por muchas décadas las Ligas Mayores lograron que los políticos americanos les permitieran la claúsula de reserva indicando que sin ella no podría existir el Beisbol profesional. A capa y espada los diretivos apoyaron la claúsula de reserva para proteger lo que más pudieran sus intereses. Naturalmente hasta el boom de la economía  americana en los años setenta y gracias a la mercadotecnia y otras ideas, el Beisbol de Ligas Mayores solo tenían grandes asistencias en juegos muy importantes o los fines de semana.
Los magnates tardaron mucho tiempo en aprobar que se jugaran de noche los encuentros ya que fue en 1935 cuando se jugó en Cincinnati el primer partido nocturno. Fue hasta 1946 cuando los Yanquis tuvieron en Nueva York su primer juego de noche y se llevaban a cabo pocos juegos nocturnos a excepción de la ciudad de San Luis Misuri, Cincinnati y Washington.


JUEZ LANDIS
Es obvio que por mucho tiempo, con la tremenda depresión después del crack de la bolsa de Wall Street en 1929 y luego con la segunda guerra mundial, la gente no tenía tanto dinero para gastar y por ello los diputados y senadores le daban la razón al Beisbol de que la claúsula de reserva era necesaria.
Por la claúsula de reserva un jugador podía pertenecer toda su carrera en las Ligas Menores de un equipo y nunca recibir la oportunidad de llegar a Ligas Mayores. Y si ya estaban en Grandes Ligas no podían decir que no a cualquier cambio que hiciera el equipo.
Sin embargo la regla V del draft existe desde hace mucho tiempo, tanto así, que los Dodgers de Brooklyn perdieron al gran prospecto Roberto Clemente al no colocarlo en la lista de los 40 jugadores intocables.


CLEMENTE
Los equipos de Ligas Mayores no pagaban grandes sueldos por la misma razón, porque las asistencias no eran tan grandes como fueron después. En muchos aspectos los directivos de los viejos tiempos no fueron tan brillantes como las actuales y bien poco sabían explotar lo de la mercadotecnia El gerente del Yanquis George Weiss dijo que nunca iba a vender la misma gorra que usaba el equipo a los aficionados porque no deseaba que “cualquier persona” se pusiera esa cachucha. Todavía  en los años sesenta no se vendían las mismas gorras que usaban los jugadores de los equipos, menos camisolas, por lo que dejaron de ganar millones de dólares al no poner la mercancía  real en las manos del aficionado.
Fuera de la noche de damas y la de los dobles juegos, no había  innovaciones. Jugadores super estrellas como Joe DiMaggio, Ted Williams y Bob Feller si ganaban un gran sueldo para aquel tiempo, pero los demás jugadores estaban con contratos bajos y fue por ello que Jorge Pasquel se trajo con relativa facilidad a varios jugadores de las Mayores en la guerra beisbolera de los cuarenta.

TOMMY HENRICH

En 1937 y sin que los dueños se dieran cuenta, huno un caso contra la claúsula de reserva. Un joven jardinero llamado Tomy Henrich llevaba tres muy buenas temporadas en las sucursales y los Indios de Cleveland ni siquiera lo invitaron a los entrenamientos. Henrich decidió escribirle una carta al Comisionado Juez Landis, tan severo como el que más, indicándole que los Indios habían sido injustos con él. Landis tomó partido a favor de Henrich y lo declaró agente libre y en una subasta lo obtuvieron  los Yanquis de Nueva York para ser un gran jugador de Ligas Mayores. Sin saberlo el primer strike contra la claúsula de reserva lo dio el mismo comisionado que había llegado a limpiar al Beisbol después del escándalo de los Medias Blancas de Chicago de 1919, cuando ocho de sus jugadores recibieron dinero de apostadores para perder la Serie Mundial contra los Rojos de Cincinnati.
DANNY GARDELLA


El segundo strike contra la claúsula de reserva llegó con la demanda de Danny Gardella, uno de los jugadores que dejó las Grandes Ligas para venir a jugar en la Liga Mexicana de Pasquel. El Comisionado  ya lo era “Happy” Chandler quien puso un castigo aprobado por los dueños de cinco años a todo jugador que no había respetado su asociación con un equipo de la gran carpa.
Fue un castigo muy severo, con un año de susensión  era suficiente y gracias a la demanda de Danny Gardella, por muchos miles de dólares, el perdón llegó en 1949. Al final del día el castigo fue de solo un año ya que en 1946 y 47 los jugadores contratados por Pasquel tuvieron los sueldos ofrecidos por el magnate mexicano, pero en 1948  les rebajó los salarios a  todos porque las asistencias no era tan buenas como se deseaba. Y el año de real castigo vino en 1948, donde estos mismos jugadores que habían brincado, encontraron el dinero para seguir jugando y viviendo en una Liga Provincial de Canadá que les dio buenos contratos aunque no tan altos como Pasquel originalmente pero si mejores que cuand llegaron los recortes mexicanos en 1948. Ya en 1949 y con la demanda de Gardella en los tribunales, vino el perdón y los jugadores castigados pudieron volver al mejor Beisbol del mundo
CURT FLOOD


Todavía en los primeros años de Mickey Mantle en la década de los cincuenta el congreso investigaba al Beisbol por lo de la claúsula de reserva, pero la volvieron a aprobar.
Se puede decir que  el tercer strike fue cuando el muy buen jardinero central Curt Flood fue cambiado por Cardenales de San Luis a los Filis  y no quiso reportar, poniendo una demanda contra el orden de traslado. Flood no jugó con Filis y en 1971 tuvo unos cuantos juegos con Washington. La lucha en la corte demostró que la claúsula de reserva no podía mantenerse en forma dictatorial por toda la vida, aunque a fin de cuentas no hubo cabio radical todavía. 
CHARLES FINLEY



Pero después del tercer strike viene el out  y un error del controvertido magnate Charles Finley de los Atléticos de Oakand al no cumplir una parte de su contrato con el pitcher estrella Jim “Catfish” Hunter hizo que el asunto fuera otra vez a la corte y esta vez el juez dictaminó que Hunter quedaba como agente libre porque no se le cumplió  el contrato. Eso fue al terminar la campaña de 1974.  
Allí se acabó la claúsula de reserva. Al año siguiente los pitcher Dave McNally y Andy Messersmith, asesorados por  la unión de jugadores, se declararon agentes libres al terminar sus respectivos contratos. Y el juez decidió darles la libertad de contratarse con el equipo que mejor les conviniera.

CATFISH HUNTER


La claúsula de reserva finalmente había sido vencida y con la astucia del abogado Marvin Miller de la unión de jugadores, estos fueron ganando más y más dinero en sus sueldos. El seño Miller estaba convencido de que la avaricia de lo mismos magnates iban a hacer que ellos mismos ayudaran a acabar con la claúsula de reserva y la mayoría de los equipos comenzaron a hacer ofertas con sueldos mucho más altos de lo acostumbrad a los agentes libres.
La era de los agentes libre trajo el gran boom al Beisbol de Ligas Mayores ya que llegaron expertos en mercadotecnia que podían convertir hasta piedras en oro. Las ganancias aumentaron considerablemente en la venta de artículos beisboleros, en los precios altos a los perros calientes, lass cervezas y los refrescos. También la entrada a los estadios fue en aumento. Y llegó la salvación  para los propietarios en la nueva era de contratos de miles y miles de dólares: los grandes contratos de televisión. Y con el tiempo vino la TV de cable inventada por Ted Turner, el dueño del Bravos, a pagar millones y millones de dólares a los equipos. Fue tanto el auge que George Steinbrenner decidió hacer una estación de cable totalmente para los Yanquis y actualmente el precio de la cadena de “Yes” se cotiza es en billones  de dólares.


MARVIN MILLER 
Los contratos se fueron a muchos millones también, pero los equipos consiguieron no solo para pagárselos  a los agentes libres sino para ganar más dinero que nunca con todos los nuevos inventos. Los palcos de lujo, por ejemplo
La claúsula de reserva estaba liquidada y  de vez en cuando dueños y la unión  de jugadores se reunían para sentar nuevas bases, como los años que un jugador tenía derecho a convertirse en agente iibre, incluso el tiempo de seis años como máximo para ser de una organización  en Ligas Menores.



MCGWIRE
 Durante el camino hubo insultos y sombrerazos en que los aficionados fuimos los principales afectados con la huelgas de los jugadores a cada rato, sobre todo la de 1994 que no permitió que terminara  la temporada, no hubo play  offs ni Serie Mundial, no hubo campeones. Las Ligas Mayores estuvieron  a un tris de desaparecer hasta que una vez una juez de ascendencia mexicana tomó el toro por los cuernos y los obligó a llegar a un acuerdo en bien de los fanáticos. Vino el arreglo a fuerzas.
Ya con el tiempo los jugadores, con tanto dinero que ganaban, comenzaron a usar sustancias como esteroides que entonces no estaban penalizadas, pero cuando por orden del gobierno americano fueron prohibidas, las Ligs Mayores comenzaron a castigar a los infractores. Los aficionados que no tienen un pelo de tonto cuando les demuestran que los han engañado, le dieron la espalda a jugadores que tanto aplaudían al dar sus jonrones como Mark McGwire y Sammy Sosa.


SAMMY SOSA
 Quedaron cargando tanta culpa que la unión de jugadores actualmente ya no tiene la misma fuerza que tuvieron y fue como el cuento de matar en  a la gallina de los huevos de oro. Los contratos siguen siendo muy altos para algunos jugadores pero otros tienen que conformarse con mucho, pero mucho menos. Los jugadores quedaron desprestigiados al abrirse la caja de Pandora con las listas de los que usaron sustancias luego prohibidas y llegaron los castigos para los infractores a través de las pruebas de antidopaje. Muchos jugadores ya no pudieron seguir siendo estrellas sin ese recurso, ya que se habían convertido en adictos a esas sustancias.
Los cronistas no han dado sus votos a los que están seguros o piensan que tomaron esteroides en las selecciones del Salón de la Fama y por tanto consumidor la unión de peloteros se convirtió en una oficina de corderitos.





 A fin de cuentas los aficionados salimos ganando ya que no hemos  tenido huelgas desde hace micho, pero mucho tiempo. Los jugadores con lo que están ganando saben que otro movimiento para parar los partidos acabarían con la gallina de los huevos de oro como ya estuvo a punto de suceder en 1994.
Se acabó la claúsula de reserva y los directivos de la actualidad, mucho más inteligentes que los de los viejos tiempos, no la necesitan y han conseguido dinero a raudales por aqui y por allá. Aun los juegos de entrenamiento, que antes se llevaban a cabo en viejos y pequeños pero legendarios parques de Florida dejan muy buenas ganancias y  todas las ciudades construyeron nuevos estadios para que el equipo de Ligas Mayores continúen yendo cada primavera a entrenar a ese lugar. Al irse Bud Selig [i]estamos en un gran momento.   




El 

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