Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

domingo, 1 de marzo de 2015

ORESTES MIÑOSO

FALLECIO EL ULTIMO IDOLO CUBANO

¡UN PELOTERO INOLVIDABLE!



ORESTES MIÑOSO 

El mes de marzo comenzó mal al llegar la noticia del fallecimiento del formidable jugador cubano Orestes Miñoso, quien tuvo una gran carrera en Ligas Mayores y luego grandes temporadas en la pelota mexicana, siendo idolatrado en la ciudad de Chicago al jugar la mayor parte de su carrera con los Medias Blancas. Las décadas de cuando fue el último ídolo del Beisbol profesional cubano habían pasado  pero nadie olvidó a Miñoso en Chicago, donde  colocaron una estatua del cubano bateando en las afueras del estadio.
En 1959, cuando los Castro prohibieron  la pelota profesional era el jugador más  famoso de la isla y apenas estaba iniciando una carrera de estrella en las  Mayores. Cada invierno Miñoso regresaba a Cuba con un nuevo Cadillac convertible que los cubanos llamaban “cola de pato” y ya era tan famoso en su país como lo fueron en su tiempo el gran Martín Dihigo y el jonronero Roberto Ortiz.
Eran tan bueno, popular y querido que le compusieron un Cha-Cha-Chá que todavia se puede conseguir  en el que dice aquello de que “Cuando Miñoso batea, batea de verdad”. Era el máximo deportista de Cuba al llegar  la tiranía comunista que parece no tener fin y ya no hubo Tigres de Marianao para que Miñoso jugara los inviernos.






ULTIMA FOTO DE MIÑOSO
Probó varias posiciones y en Cuba jugaba la tercera base, pero no era bueno allí por lo que en las Grandes Ligas fue pasado al jardín en donde ganó tres  Guantes de Oro.
En 1954, cuando nuestro Beto Avila ganó la corona de bateo para un año inolvidable, Mlñoso peleó por la corona ofensiva  durante toda la temporada pero el veracruzano le ganó la batalla al mejor jugador cubano de su tiempo.


UN GRAN BATEADOR
Miñoso fue grandioso, hizo todo lo que se puede hacer en el Beisbol a grado estelar, batear, correr, aguantar pelotazos en la cabeza y ganar amigos con ese carácter alegre que siempre mostraba. Me dijo hace unos días Mike Brito que lo había saludado en Miami en diciembre y lo había visto fuerte. Pero  ya a los 90 años, al igual que en el Beisbol, cualquier cosa puede suceder.
El doctor Alvaro Lebrija me contó que su mejor momento con Charros de Jalisco fue firmar  a Miñoso , donde lo hizo tan bien que ya está en nuestro  Salón de la Fama. La leyenda del “Charro Negro” que le pusieron cuando antes de cada temporada los Charros eran invitados a la localidad de Arandas para una gran fiesta. Miñoso se puso un sombrero de charro, montó  a un caballo y comenzaron a llamarlo el “Charo Negro” como era el nombre de una historieta famosa de los viejos tiempos.  Estrella en Liga Mexicana y en el Pacífico donde en 1967 acabó por un año con el reinado de Héctor Espino de seis años seguidos ganando el título de bateo. Con Charros tuvo .360 y .348 en sus dos primeros años y luego jugó con Laguna al que también manejó.


EL DOC ALVARO LEBRIJA
Solo le faltó una Serie Mundial y llegar a Cooperstown. Cuando los Medias Blancas llegaron a la Serie Mundial de 1959 el gerente sin corazón, Frank Lane,  quien hubiera cambiaod hasta un familiar suyo, lo mandó al Indios de Cleveland.
Y lo de no ser elegido al Salón de la Fama fue una injusticia de los cronistas  que van para ello en Ligas Mayores ya que tenía los números, la fama y la proyección para estar desde hace tiempo en Cooperstown. Todavía el pasado mes de enero, en la votación del Comité de Veteranos, hubo chance de que eligieran a Miñoso, pero los tres jugadores cubanos que estaban en la lista no tuvieron suerte y nadie tuvo el tanto por ciento que se necesita para ser elegido. Los otros dos lo son el gran pitcher Luis Tiant y el gran bateador Tony Oliva.
Pero he llegado a comentar que como están las cosas, con los cronistas tan lunáticos y sin respeto para nadie que están votando, ahora da más  satisfacción estar en el Salón de la Fama de un equipo que en el de Cooperstown. Y los Medias Blancas de Chicago retiraron su número desde hace tiempo e igualmente colocaron la estatua en su estadio. Después de terminada su carrera y cuando ya le prohibieron  aparecer en un juego para ser un pelotero de tantas décadas, estuvo trabajando en el departamento de Relaciones Púbicas del equipo. No hay duda que los Medias Blancas lo trataron muy bien todo el tiempo cual debe de ser.


Al aparecer algunas veces como promoción ya de retirado en uno o hasta dos juegos, le costó a Miñoso terminar en los mágicos  .300 en las Ligas Mayores, quedando en .298. Pero bien valió la pena perder dos puntos a cambio de tantas ovaciones que recibió al reaparecer en el home  por un día o dos. Como lo hacía Ramón Arano  en la Liga Mexicana.
En tres ocasiones fue líder de triples en Liga Americana  y se pegaba tanto al home que 10 veces fue lider de pelotazos recibidos. 



CAMPEON ROBADOR
Entonces había  muchos pitchers  blancos que  le tiraban  muchos pelotazos a los bateadores de color.
En 1951 todos pensábamos  que debía  ser elegido el Novato del Año, pero el premio  se lo dieron a Gil McDougald de los Yanquis de Nueva York. Entonces había muchos periódicos en la gran ciudad y los cronistas votaban para los jugadores de los equipos de la gran manzana. Con el número nueve en la espalda estuvo en nueve Juegos de Estrellas y en tres años fue el lider de robos en la Liga Americana.
Conectó un total de 186 jonrones este genial pelotero nacido en un pueblo de la provincia de La Habana llamado El Perico. En cuatro ocasiones quedó en cuarto lugar en la votación  de jugador Más Valioso de una temporada.



CON LOS NEW YORK CUBANS
Sin embargo a la hora de las votaciones para entrar al Salón de la Fama lo que más logró fue un 21 por ciento de los cronistas cuando se necesita el 75 por ciento para alcanzar el recinto de inmortales.Nn la Liga Mexicana, ya de retirado de las Mayores, tuvo un promedio de .317 en nueve años con 56 cuadrangulares. En la Liga del Pacífico ganó dos títulos de bateo, en 1967 al jugar con Naranjeros de Hermosillo, con .344, siendo compañero del gran Espino. Y todavía en 1970 fue el monarca de bateo con los Venados de Mazatlán con .359.
Tuvo varias vidas eléctricas en su triunfal carrera beisbolera, estrella en las Ligas Mayores, en la Liga Cubana, en la Liga Mexicana y en la Liga de Pacífico, sin olvidar que también jugó muy bien con los New York Cubans de la Liga de Color. Originalmente firmado por los Indios de Cleveland, fue cambiado a los Medias Blancas de Chicago en donde ponto se hizo el jugador estrella que se recuerda. Fue el primer jugador de color en aparecer con la franela del equipo de Chicago.
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BETO AVILA
Recordamos a Miñoso jugando pelota semiprofesional con el equipo Ambrosía de La Habana y de allí brincó a los profesionales con el Marianao. Era una tercera base errático, pero siempre un buen bateador de líneas, convirtiéndose pronto en uno de los mejores jugadores en la pelota de invierno. En sus primeros años estuvo Martín Dihigo como comentarista en los juegos por radio y se recuerda que hubo un feudo  entre los dos porque el inmortal criticaba a Miñoso.



MIÑOSO Y SU ESTATUA EN CHICAGO
Por ser de piel oscura, el buscador Joe Cambria, un buscador que vivía en La Habana,  no lo firmó para los Senadores de Washington, y fue el promotor Abe Sapperstein el mismo que creó aquel  equipo de Basquetbol mitad en serio y mitad cómico llamado los “Harlem Globe Trotters” (Los Trotadores del Mundo  de Harlem) que tuvieron fama por muchos años. Prácticamente desaparecieron  porque en el Basquel profesional actual se hacen todas las grandes jugadas que hacían aquellos muy buenos jugadores de color.


TIRANDO LA PRIMERA BOLA
Sapperstein estaba entonces trabajando con los Indios de Cleveland y lo firmó  para esa organización  donde debutó en las Ligas Mayores. Sin embargo los Indios cometieron la equivocación de cambiarlo  al Medias Blancas de Chicago por Harry “Petacas” Simpson, quien si bien tenía su poder, Miñoso fue mucho mejor pelotero que él.
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En su debut en Ligas Mayores el 19 de abril de 1949 fue enviado como emergente por los Indios contra Cafés en San Luis y recibió la base por bolas. Ese fue el primer turno de Miñoso en el mejor Beisbol del mundo. En su último turno, ya como promoción  fue el cinco de octubre de 1980 y dio rola a tercera. Sus actuaciones promocionales fueron de 8-1 y 2-0, mismas que lo hicieron bajar de los .300 de por vida.
Con los Indios de 1951 estaba bateando .428, de 14-6, cuando lo cambiaron al Medias Blancas en donde tuvo una formidable temporada de .326, siendo  campeón en triples con 14 y en bases robadas con 31.  Ese fue el mejor porcentaje que logró en sus años de Grandes Ligas. En su primera vez al bat con Medias Blancas el primero de mayo de 1951, Miñoso le dio jonrón a Vic Raschi, pitcher estrella del Yanquis



CON LOS INDIOS
En 1954, cuando luchó toda la campaña contra Beto Avila por la corona de bateo, finalizó  con .320 contra  el .341 del veracruzano. Al final de la campaña nuestro Beto  Avila se le despegó.
En 1958 fue cambiado a los Indios de Cleveland en donde estuvo en dos años antes de regresar a Medias Blancas para dar .311 y .280. En 1960 fue líder en hits de la Liga Americana con 184 por lo que la magia bateadora estaba allí todavía.  
En 1962 pasó a los Cardenales de San Luis y en 1963 estuvo con los Senadores de Washington, regresando en 1964 con los Medias Blancas de Chicago para dar de 31-7 en las que realmente fueron sus últimas  veces al bat ya que las demás fueron  promocionales.
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El doc Alvaro Lebrija me contó una vez emocionado la ocasión que firmó  a Orestes Miñoso y para ello viajó  hasta Chicago: “Llegué al apartamento que vivía  y me recibió  una mujer preciosa con una elegante bata y me dijo que era la esposa de Miñoso. Luego tuve oportunidad de charlar un buen rato con él  y llegamos a un acuerdo para que fuera a jugar con los Charros de Jalisco.”
Lo demás es historia.


HASTA PRONTO MINNIE
Miñoso se casó  con una de las mujeres más hermosas  de Cuba que había sido reina del Carnaval, misma que conocimos en México al venir a jugar aquí el famoso pelotero. Al paso de los años se separaron y en un libro que publicó ya hace algunos años Orestes, indica que luego encontró  a la mujer de su vida que siempre lo cuidó y lo quiso mucho, que fue feliz desde que se unió a ella. Su hijo Orestes Miñoso junior jugó un año en la Liga Mexicana con los Alacranes de Durango del miso doc Lebrija y en 55 turnos bateó 20 hits con .364 de porcentaje, pero se dedicó poco tiempo al Beisbol.   
Descanse en paz el gran Miñoso. El último héroe  cubano de los profesionales.
       


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