Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

miércoles, 27 de mayo de 2015

RECUERDOS DE 1941






ALEJO PERALTA
En aquel 1941, cuando  la  hazaña de Daniel  Canónico  que le dio a Venezuela el título en la Serie Mundial Amateur, yo estaba viviendo en La Habana. Fue en esa Serie Mundial Amateur  cuando vi mi primer  juego en el Estadio La Tropical de La Habana, y los cubanos nos dieron  una tremenda  de 11-1, pero al día siguiente Cuba perdería con Venezuela y terminaron empatados en primer lugar por lo que  hubo un juego extra por la corona que fue ganado por Venezuela en la gran hazaña de Daniel Canónico.
Ese primer juego que vi en mi vida fue un sueño  convertido en realidad ya que había escuchado por rado muchos partidos desde que llegamos  a La Habana en 1940. Mi papá, Tomás Morales Ramos, era primer  secretario  de la Emjada de México en La Habana, siendo su gran jefe  el político y escritor m uy famoso  Rubén Romero que tuvo mucho éxito con   “La Vida Inutil de Pito Pérez ” que fue llevada al cine tres o cuatro veces.
Ver un diamante de Beisbol por primera vez con todo  el graderío lleno hasta los topes, fue un momento  inolvidable para mi vida 


COLEGIO DE LA SALLE EN LA HABANA VEDADO
Algo me decía y que el Beisbol iba a ser parte muy importante de mi existencia. Antes de aquella Serie Mundial Amateur habíamos escuchado por radio la Serie Mundial que Yanquis ganó a Dodgers  con el  pasbol de Mickey   Owen. Mi equipo favorito  en Cuba eran los Rojos del  Habana, en Ligas Mayores los Yanquis. Casi todos los cubanos eran aficionados a los Yanquis.
Como parte  de la Embajada  de México  nos dieron  un palco en la parte alta de la gradas y a un lado estaba el palco donde estaba Fulgencio Batista y Zaldivar, el presidente de Cuba, el hombre fuerte del país. Batista tuvo muchos años de ser admirado y muy popular, hasta que dio aquel golpe de estado para volver al poder en 1952 y entonces tuvo  oposición.
Obviamente no  me gustó para nada la paliza que nos dieron los cubanos en el primer juego vi en mi vida, el primer  día  que  iba a un estadio, pero el equipo mexicano hizo un buen papel al terminar en tercer lugar, después de Venezuela y Cuba con record de 6-2. El mundo es muy pequeño, no hay duda. ¿Sabe usted quién patrocinó el viaje de esa Selección Mexicana y estuvo en La Habana?. Un joven empresario  llamado Alejo Peralta.
De los seis triunfos dos los tuvo Coty Leal y dos Canchola,  con un tiunfo de Guillermo “Loco” Prieto  Prieto y otro de Tabaquito Galán. “Loco” Prieto, profesional en México varios años,   iba como pitcher pero  lo  hizo  tan bien bateando que jugó todos los días  y resultó el campeón bateador de la justa con .545. Otros jugadores mexicanos lo fueron Carlos  Galina, Pingua Canales, Sanoja, Flores “Zapato  Roto”Portilla, Herrera, Primitivo  Calles, Sabino Cervantes, Rodríguez  y Cervantes.


LA CAPILLA E LA SALLE
En aquel 1941 estaba en segundo año de primaria, tenía nueve años de edad y estaba en el Colegio De La Salle de El Vedado. El famoso duelo  entre Venezuela y Cuba los alumnos de cada aula lo seguimos a través de una bocina por la que acostumbraban  a llamar a algún estudiante o maestro si lo solicitaban en alguna parte. Ese día  uno de los maestros nos informaba  cada entrada por esa bocina cómo iba  el juego. Todos mis compañeros eran cubanos y estaban seguros de que iban a ganar el tírulo. Sin embargo los innings pasaron sarín y las cosas o iban bien  para el equipo  cubano Cuando la bocina dio  el resultado final algunos compañeros  lloraron de tristeza y coraje.
El Hermano Alfredo trató de consolar a sus alumnos  y les dijo a todos: “Ya verán que el año próximo vamos a ganar.”
Y así fue. Regresó ´Venezuela con Daniel Canónico  en la lomita y ya en 1942 los cubanos le dieron  de palos- Pero lo bailado nadie se lo quitan y la hazaña  de 1941 quedó  escrita para siempre en el libro  de oro del Beisbol.
-o-
¡Era tan  hermosa La Habana de antes!. ¿Quién iba a decir que Fidel iba a acabar con todo lo hermoso  que había?. En nuestro querido Colegio de La Salle había  una preciosa  iglesia que la llamábamos    “La Capilla” del  Colegio, pero era una iglesia grande y toda de marmol. Allí  escuché muchas  Misas los domingos, la Misa de Gallo,  allí hice mi Primera  Comunión. Cuando  regresé a La Habana en 1986 el  encargado del colegio del estado comunista me dijo, cuando le pregunté  por la Iglesia, que la habían tirado para construir un Salón  de Baile.

 Muy típico del de Fidel Castro y su hermano. ¿Sabrá el Papa Francisco de todas estas salvajadas de los Castro?.  

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