Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

lunes, 31 de agosto de 2015

JORGE ORTA

UNICO JUGADOR MEXICANO EN

BATEAR DE 6-6 EN UN JUEGO DE

LAS LIGAS MAYORES DE BEISBOL



JORGE ORTA
Jorge “Charolito” Orta posiblemente sea el jugador mexicano que estando un buen tiempo en Ligas Mayores menos se hable de él. Es una injusticia. Su papá fue muy buen jugador en la pelota de habla hispana y lo vimos por un buen tiempo en la Liga Mexicana, poniendo su casa para siempre en la muy agradable ciudad de Torreón después de haber jugado con Unión  Laguna. Ese fue el auténtico “Charolito” Orta, aunque su hijo heredó su nombre de guerra y fue tan buen pelotero que se pasó 16 años en Ligas Mayores y hasta tiene un anillo de Serie Mundial ganada con los Reales de Kansas City en 1985.
PEDRO CHAROLITO ORTA
Pedro Orta avisó  a sus amigos Manolo Fortes y Ossie Alvarez que trabajaban de buscadores de lo Charros de Jalisco que su hijo era un buen material para la pelota profesional. Inmediatamente lo firmaron y en las Ligas Menores mexicanas llegó  a tener al gran Cananea Reyes como uno de sus instructores y manager. Jugó con Fresnillo, Puerto México y San  Luis Potosí antes de ser visto por Roland Hemond, entonces buscador importante de los Medias Blancas de Chicago, y que se lo llevó  a los Estados Unidos. Nunca llegó a jugar en Liga Mexicana y de 1972 a 1979 jugó con los Medias Blancas en donde llegó a tener dos campañas sobre los .300, .316 en 1974 y .304 en 1975.






En total en Ligas Mayores bateó para .278 con 130 jonrones y 79 bases robadas. Tenía todo para haber sido estrella, pero uno de sus problemas fue la falta de posición en la defensiva. Comenzó como infielder, siendo probado en la segunda base y en el shortstop, luego al ser un jugador muy veloz, lo probaron en el jardín, pero cosa rara, no aprendió a manejarse bien en ese lugar. A fin de cuentas fue Bateador Designado varias veces pero no fue el gran estrella que se esperaba.
Sin embargo 1980 iba a  ser un año inolvidable para él. Primero vino con los Indios de Cleveland donde a la ciudad de México para una serie contra Diablos Rojos y Tigres, estando acompañado por otros jugadores nacidos en México, el jardinero Andrés Mora y el pitcher zurdo Sid Monge.


RENE CHAVEZ 




Por cierto el primer juego lo ganó Diablos Rojos con formidable trabajo de René Chávez, entonces el estrella del pitcheo rojo. Chávez les puso cero tras cero y recuerdo que la compañía Levis lo eligió el deportista del mes, viniendo aquel famoso jugador de Futbol Americano, Kevin Stabler, a entregarle el trofeo. La Víbora  de Cascabel como lo llamaban en el Raiders de Oakland.
Fue muy curioso que en este elegante evento en el University Club del Paseo de la Reforma  que a los organizadores se les olvidó llevar un traductor para los cronistas que deseaban entrevistar al famoso Stabler.
Finalmente me pidieron que les sirviera de traductor en las preguntas y respuestas.



Aunque no conozco demasiado del Fut Americano, en aquel entonces era Raiders mi equipo favorito y Stabler mi jugador favorito, por lo que fue otro momento inolvidable en mi vida deportiva.
Ken Stabler estuvo muy amable todo el tiempo, nunca se incomodó, todo lo contrario, se mostro feliz.
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DE 6-6
Fue en ese 1980 cuando Jorge Orta  tuvo su gran momento personal en las Ligas Mayores ya que el 15 de junio, en juego celebrado en el Municipal Stadium de Cleveland, ya llamado estadio de los Indios de Cleveland, bateó seis hits en seis veces para empatar el record de la Liga Americana.
Hay  un jugador de la Liga Americana que ha bateado hasta siete hits pero en un juego de entradas extras como  el venezolano César  Gutiérrez pero en un juego de nueve entradas la marca sigue siendo de 6-6 como en la Liga  Mexicana. Por cierto que en nuestro circuito fue Martín Dihigo  el primero en tener un juego de 6-6.
Ese 15 de junio de 1980 los Indios  apalearon a los Mellizos de Minnesota 14-5. Y sus seis hits en seis veces al bat fueron de esta manera:
Primera Entrada
Sencillo contra el pitcher Darrell Jackson.
Segunda Entrada
Sencillo contra el mismo pitcher.
Cuarta entrada
Doblete contra Darrell Jackson.
Sexta Entrada
Sencillo frente a Freddy Arroyo, al que luego vimos jugando algunos años en la pelota mexicana.
Séptima Entrada
Sencillo contra el nuevo lanzador Mike Kinnunen.
Octava Entrada
Sencillo contra el mismo Mike Kinnunen con lo que llegó  a dar de 6-6 y y no tuvo otro turno en ese partido.
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DE 7-7

En ese mismo juego Tobby Harrah del mismo Indios produjo siete de las carreras al batear de 5-4. Orta estuvo colocado como segundo en el orden al bat y subió su average a .339. También  en ese encuentro el zurdo Sid Monge hizo un relevo de dos entradas y un tercio.
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Aquel Indios de 1980 fue manejado por Dave García , el americano que manejó enel Beisbol mexicano y que ganó un canpeonato en invierno con los Yaquis de Ciudad Obregón, yendo a una Serie del Caribe a Venezuela.
Dave García había manejado en la Liga Invernal Veracruzana donde me hice muy amigo de él y luego hizo una muy buena carrera con organizaciones diferentes de Ligas Mayores llegando a manejar al Angeles de California también.
Me contó Dave que su familia era  de origen portugués pero siempre fue una gran persona, muy amable y muy amigo de todos los mexicanos. Hablaba el español y tuve el gusto de saludarlo varias veces en las 40 Series Mundiales a las que fui. Siempre me saludaba con mucho entusiasmo y platicábamos un buen rato. Nunca jugó Ligas Mayores pero bateó .305 en 15 años de Ligas Menores, siendo luego manager de Indios y Angeles, así como coach y buscador.



CARL RIPKEN
Entonces el record de la Liga Americana es el de batear de 6-6 en un juego y es el que comparte con  otros jugadores Jorge Orta, ninguno de ellos Babe Ruth ni Ty Cobb, ni Joe DiMaggio ni Ted Williams, aunque si están en ese selecto club grandes estrellas como Kirby Puckett, aquel jardinero del Mellizos, y Cal Ripken, el hombre de hierro.




En la Liga Nacional la marca del siglo XX para nuestros días es del panameño Rennie Stennett  al batear de 7-7 en un partido. Fue el 16 de septiembre de 1975 que en el Wrigley Field y actuando como primer bat de los Piratas de Pittsburgh, Stennett, nativo de Colón, Panamá, bateó de 7-7 en nueve entradas. Su séptimo hit fue un triple y lo dio en una paliza de 22-0 de los bucaneros sobre los Cachorros. Ese séptimo imparable lo conectó en la octava entrada sobre el pitcher Rich Reuschel.
Es por cierto un record del que se habla poco, pero que es fantástico. Tantos años de Ligas Mayores y solamente Stennett ha logrado siete imparables en un partido.
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CON DODGERS
En 1982 jugó un rato Jorge Orta con los Dodgers de Fernando Valenzuela cuando todavía estaba fresca la Fernandomanía, pero no hizo buena labor defensiva y lo regresaron a la Liga Americana donde ya estaba la regla del Bateador Designado con Toronto.




Luego vinieron sus últimos cuatro años, muy felices, con los Reales de Kansas City que culminó con su anillo de Serie Mundial. Al principio de su estancia con Reales fue titular,  luego suplente, y el manager Dick Howser lo quería mucho.
Recuerdo haber platicado con Howser durante esa Serie Mundial un día antes de jugarse en Kansas City con los Cardenales de San Luis como visitante y me habló muy bien de Jorge Orta:  “Es un jugador muy importante en el equipo, puede hacerme muchas cosas buenas y es muy educado. My valioso en el tim”.

DICK HOWSER

Durante esa plática me recordó que le tenía mucho afecto a México ya que había ido como jugador con los Indios de Cleveland para una de aquellas muchas series internacionales que vimos en el Patque del Seguro y le gustó mucho lo que vio de nuestro país.
Jorge Orta tuvo un hit muy polémico en el sexto juego de la Serie Mundial de 1985 cuando en la novena entrada los Cardenales ganaban y estaban a tres outs de llevarse la serie. Orta bateó  de emergente contra el veloz  Worrell y dio una rola lenta con el pitcher cubriendo la primera base. Las repeticiones muestran que en realidad fue out. Incluso cuando pisa Orta la primera base pisa el zapato del pitcher Worrell que estaba cubriendo y tocando la base. Peo el ampayer Denkinger se equivocó, lo marcó seif  y los Reales lograron venir de atrás para ganar ese sexto juego. Con la Serie Mundial empatada, los Reales ganaron por paliza el séptimo partido apaleando  a Joaquín Andujar.





LOS CHAROLITOS ORTA PADRE E HIJO
Nacido en Mazatlán, Orta fue llamado dos veces al Juego de Estrellas. Al ser obtenido por Medias Blancas solo estuvo un año en las Menores, con el equipo Knoxville de la Liga Asociación del Sur, en que bateó .316 y siete jonrones.
En la Liga del Pacífico tuvo algunas campañas, como aquella de 1974 cuando se celebró por primera vez el clásico en territorio mexicano, en el nuevo parque de Hermosillo, luego bautizado como el Héctor Espino,





ALVARO LEBRIJA
Sin embargo no eran muy seguras sus actuaciones invernales ya que algunas veces decidía descansar mejor en los fines de año. Naturalmente en aquellos años no se ganaban los millones de la actualidad.
Jorge Orta fue uno de los muchos jugadores muy buenos  surgidos en esa gran organización de los Charros de Jalisco del doc Alvaro Lebrija y duró 16 años en la gran carpa.
Una carrera completa para “Charolito” en que tuvo un padre que fue estrella como jugador en Cuba México y donde jugó con su velocidad de meteoro. Luego sus 16 años en la gran carpa, su jornada en que bateó de 6-6 para empatar el record y como colorario, su anillo de Serie Mundial ganado con los Reales de Kansas City, gracias en parte a su hit que confundió al ampáyer.

El único mexicano en batear  de 6-6 en un juego de Ligas Mayores.

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