Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

miércoles, 15 de junio de 2016

MI TERCERA MUNDIAL

KOUFAX SE APARECIO COMO UN FANTASMA



PROGRAMA DE LA SERIE MUNDIAL EN NY









Mi tercera  Serie Mundial de las 40 que el gran Dios me dio la oportunidad de asistir fue la de 1963 entre los Yanquis y Dodgers, ahora de Los Los Angeles, y comenzaba en el original Yanqui Stadium. En el avión de Aero México me encontré  que iban otros compañeros de la crónica, como el veterano Luis
Parra del diario El Universal y de Córdoba, Veracruz, el guapachoso Arturo Carretero. De Puebla iba la voz más famosa en el terreno deportivo de la Angelópolis, Enrique Montero Ponce, así como el cronista que se hacía llamar ”Jotacey” y así se  le conoció ya que con ese seudónimo llegó a escribir. Igualmente ibs Joaquón Bianchini que era gerente de los Pericos de Puebla.






EL HOTEL TAFT ESTABA AQUI 
En esta ocasión y por lo costoso  en los viajes de costa a costa, íbamos a estar solo en Nueva York y gozar de la gran ciudad mientras los equipos jugaban en Los Angeles. Esperaríamos que regresaran para los  juegos seis y siete a la gran manzana. Pero esta vez no hubo ni quinto juego. Para ver los juegos de Los Angeles por televisión nos reuníamos en el hotel de mis compañeros. De una manera se puede ser que fue una sorpresa que los Dodgers le ganaran a los Yanquis en cuatro juegos seguidos.
En 1963 el nuevo héroe del beisbil se llamaba Sandy Koufax y se vio desde que los Dodgers llegaron al Yanqui Stadium para entrenar un día antes del clásico, todos los medios informativos americanos fueron en tropel hacia la caseta del Dodgers para buscar la entrevista sobre todo con Sandy Koufax que se había convertido en el pitcher más famoso del Béisbol. Después de algunos años de buscar su lugar, Koufax encontró la grandeza y en el primer juego se iba a ver frente a frente con el estandarte en el montículo del Yanquis, Whitey Ford. 



ANUNCIO HOTEK TAFT
Pero estaba escrito que Ford  ya no iba a ganar ninguno  más de l0 los juegos que había logrado en Series Mundiales.
El amigo Luis Parra, además de cubrir el Béisbol era un experto en carreras de caballos y muchos años ganó la competencia de haber sido el cronista que más ganadores pronosticó. Parra era muy alegre. En 1963 era ya de la vieja guardia pero era joven y alegre. Me contaba que el gran momento de su vida de cronista lo tuvo en 1946 cuando asistió a la cena que le ofreció Jorge Pasquel a Babe Ruth el día de su llegada a México. Claro que me hubiera gustado  estar en esa cena cerca de Babe Ruth, pero en 1946 estaba estudiando, en el primer año de secundaria.
Luis Parra tuvo hizo una de esas tonterías que cometemos los seres humanos: perdió su gafete de entrada, me dijo que le ayudara y hablé con un cronista de Nueva York, Dick Young,  que sin enojarse ni nada me entregó oro gafete.
La gente del Yanquis le teníamos muchas esperanzas a Ford pero ya para ese 1963 lo había  rebasado Koufax como lanzador. Y además tenían como pitchers a su mancuerna, el derecho Don Drysdale, y al veterano Johnny Podres que en 1955 blanqueó  a Yanquis en el séptimo juego en la única Serie Mundial que Dodgers de Brooklyn pudo ganarle al Yanquis, el juego de la de la gran atrapada del cubano Sandy Amorós.



BOLETOS DEL PRIMER JUEGO DE LA SERIE MUNDIAL 1963
Arturo Carretero llegó a la ciudad de México procedente de Córdoba donde trabajó en un diario de Chara Mansur y me contpo después que Chara pensaba meterse a la Liga Mexicana para patrocinar un equioo. “Jotacey” tenía ya sus años, posiblemente unos 60, pero siempre jovial. Adoraba el Beisbol u estaba en su primera Serie Mundial. Recuerdo que Carretero llegó a trabajar en el diario Erto y estuvo al frente por un tiempo de la revista HIT.
“Jotacey” era siempre muy atento, muy amable y era el corresponsal que nos hablaba por la vía telefónica  al diario La Afición para darnos la información del juego del Pericos. También iba en ese grupo  el gran amigo Joaquín Bianchini que fue gerente de los Pericos de Puebla por varios años pero que hapia conocido desde 1954, cuando era igualmente estudiante.



No faltaba en el avión don Benny Alarcón que era el cronista de Jai Alai en La Afición pero que le encantaba la pelota y sobre todo Nueva York. Me imagino que Nueva York era su razón especial de hacer esos viajes ya que cuando los Yanquis dejaron de ganar ya no lo ví cas en los  clásicos de octubre, aunque ya en 1963 era un señor de bastante edad.
Mis amigos Parra y Carretero se hospederaon en un hotel muy céntrico de Manhattan que se lo recomendaban a los latinos ya que se hablaba  
en español.




Yo me hospedé en un hotel que me recomendó don Benjamín Alarcón, el papá del famosos Jorge “Sonny”  
Alarcón, en la parte céntrica de Manhattan también.



KOUFAX AL TERMINAR EL JUEGO



Tanto el día del entrenamiento como el del primer día  de juego de la Serie Mundial 1963 tuvimos un Nueva York bañado por el sol y aunque no lo supimos entonces, tanto Luis Parra, como Enrique Montero  Ponce y el que esto escribe, pasamos a la posteridad en la película  que cada año hacen las Ligas Mayores de los clásicos.  En la práctica  de bateo del Yanquis hay una escena en que está en la jaula de bateo Elston Howard, catcher del Yanquis, y Enrique Montero Ponce se alcanza ver observando al bateado.




SANDY KOUFAX Y WHITEY FORD
 En otra escena de la película en aparece el joven Tom Tresh dando swings en la jaula de bateo aparecemos a un lado Luis Parra y yo. En ese 1963 tenía 31 años de edad y como compraba todos los videos de cada Serie Mundial,, me di cuenta. Recuerdo haberle enviado a Montero Ponce uno de esos videos a la ciudad de Puebla.  A los años de esta Serie Mundial se enfermó Luis Parra con ese terrible padecimiento que le impide al ser humano recordar a todos lo que ha conocido. Recuerdo que una vez lo vi sentado en una banca de la Avenida Panamericana, donde también vivía Jorge de la Serna. Me dio mucha tristeza por Luis y lo único que me quedaba era rezar por él.
.-o-




SANDY KOUFAX
Para el primer juego de la Serie Mundial de 1963 nos dieron un buen lugar en el al palco auxiliar de prensa que fue instalado en el mezzanine, el segundo piso, entre home y tercera base.
En ese primer juego vimos lo que íbamos a ver en cada juego de la serie de ese año, un triunfo del Dodgers. En el primer encuentro el zurdo Sandy Koufax hizo un tremendo ponchadero y terminó con 15 abanicados para  imponer record en un juego de Serie Mundial. 




KOUFAX
El último bateador lo fue  el emergente que mandó el manager Ralph Houk llamado Harry Bright y los 69,000 aficionados que estaban en el parque estaban a favor de que Koufax impusiera nuevo record. El rugido del públco fue temendo. Koufax ponchó  a los cinco primeros bateadores, entre ellos a Mickey Mantle  y Roger Maris, y lanzó todo el juego para aceptar dos carreras en la octava entrada por un cuadrangular de Tom Tresh a las gradas izquierdas.
Ford fu alcanzado por un ralliy de cuatro carreras en la segunda entrada en que se contó un doblete del gigante Frank Howard que dio contra las pared del jardin central de un bote. Es una distancia de 461 pies.
El record anterior era de 14 ponches impuesto por otro pitcher de los Dodgers, pero de Brooklyn en otra Serie Mundial contra Yanquis. Un pitcher llamado Carl Erskine. El caso es que los nuevos Dodgers, los de <los Angeles, le ganaron el primer juego de la Serie Mundial de 1963 a los Yanquis por 5-2 con nuevo record de ponches impuesto por Sandy Koufax, el nuevo rey del pitcheo.

Continuará.  

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