Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

jueves, 6 de abril de 2017



Recuerdos del Beisbol

CANANEA REYES DE AMATEUR

NO hay duda que Cananea Reyes vivió  intensamente y exitosamente sus años en la pelota amateur de la capital y afortunadamente para él, en esos tiempos  las competencias internacionales eran exclusivamente para jugadores aficionados.
En 1958, cuando la Liga Invernal Veracruzana dejó de funcionar en la capital, gente importante de la pelota amateur se juntó  para tratar de organizar una nueva Liga Metropolitana que ya había funcionado jugando en el Parque Delta en la década  de los cuarenta cada vez que venía un nuevo invierno y equipos famosos en ese medio como el Juárez Loreto de Miguel Oropeza, el Rajojú del doctor Bravo, el equipo de Pemex y varios más.


CANANEA Y BILLY MARTIN

Miguel Oropeza, “Brujo” Rosell y el Licenciado Tránsito López hablaron con el Ingeniero Alejo Peralta que intervino con el patronato del Parque del Seguro Social para que pudieran jugar y formarse la Liga Metropolitana. Ese mismo invierno el mismo  Alejo Peralta decidió patrocinar una escuela de Beisbol en la capital para que su equipo Tigres le ofreciera contratos a los jóvenes que más habilidades mostraban
Y en la nueva Liga Metropolitana uno de los equipos fue el de la escuela del Tigres que tuvo a Memo Garibay de manager y Oscar Martínez con Pulga Robles de ayudantes. En ese equipo llegaron a jugar prospectos que luego fueron muy buenos profesionales como el veloz jardinero Pancho García, el pitcher Enrique Castillo y varios más.

MIGUEL OROPEZA

Por varios años y hasta por décadas, la Liga Metropolitanafuncionó jugando los inviernos en el Parque del Seguro, aunque en ocasiones, cuando se presentaba algún espectáculo en el parque de pelota como el de los “Hell Drivers”, tenían que refugiarse en el diamante del Parque Hacienda de la colonia Roma o el campo beisbolero del Plan Sexenal. El caso es que Cananea Reyes como jugador amateur tuvo la oportunidad de jugar muchos encuentros en el pasto sagrado del Parque del Seguro Social en donde antes había estado el Parque Delta y las temporadas de oro de Jorge Pasquel.
Tuve la oportunidad  de estar muy unido a esta Liga Metropolitana ya que además de hacer las crónicas de los partidos de todos los días, con dobles juegos sábado y domingo, llegué a ser el anotador oficial, compilador y el encargado del sonido local en cada una de las jornadas. Llevaba discos para poner por el sonido entre innings a esos juegos en que había poca concurrencia. 

MIGUEL OROPEZA Y MARIO VAZQUEZ RAÑA EN LA OLIMPIADA DE LOS ANGELES

Por esas razones vi varias veces jugando a Cananea Reyes y no me cabía la menor duda que era uno de los mejores de la liga, el más completo. Si bien no tenía altos averages como Lalo Ruiz, un formidable primera base que dejó records en ese circuito como Héctor Espino lo hizo en nuestros profesionales, si mostraba gran habilidad defensiva en el jardin central ya que con la gran velocidad  que tenía le llegaba a muchos batazos. Y si lo necesitaban  de cátcher o de pitcher, estaba dispuesto. Bateaba sobre los .300, la cifra mágica y luego sería como manager el  “pelón mágico”.
Uno de los grandes momentos que presencié en ese circuito fue en un juego que Cananea jugaba con el Monte de Piedad de Miguel Oropeza y estaba en el jardín central en un juego clave para el campeonato en esa temporada contra el Jueves de Excelsior de Alfonso Díaz, otro enamorado del Beisbol que luego fue buscador del Broncos de Reynosa y llevó a jugadores como aquel pitcher zurdo Salvador Sánchez que tuvo  sus momentos de grandeza.
En la novena entrada ganaba el Monte de Piedad por una carrera y ya con dos outs, el Excélsior llenó la casa. Miguel Oropeza pidió tiempo y cuando pensábamos que iba a cambiar de pitcher, hizo el movimiento de traer a Cananea del center para ponerlo en tercera base en lugar de Jacinto Cárdenas, un buen bateador pero  muy lento en la defensiva. Mandó otro jardinero y al reanudarse el partido el bateador dio un fuerte batazo que el nuevo antesalista, Cananea Reyes, atrapó hacia su derecha, pisando la colchoneta para terminar el juego sensacional con la victoria del Monte.


CANANEA REYES

Ya en la caseta el feliz Miguel Oropeza, posiblemente en el mejor momento de su larga carrera de manager, me dijo que hizo el cambio porque sus ptchers tiraban curvas y el bateador derecho contrario podría jalar la pelota por la tercera base Y  eso es exactamente lo que sucedió. Nunca he vuelto a ver un movimiento parecido en los miles (¿o serán millones?) y pico de juegos de Beisbol que he presenciado.

Algo parecido a aquel cambio famoso de Walter Alston como manager de los Dodgers de Brooklyn en la Serie Mundial de 1955 cuando para abrir la última parte del juego final y decisivo  quitó a Junior Gilliam del jardín izquierdo para poner en su lugar al veloz cubano Sandy Amorós. Algunos bateadores después, en la séptima entrada, Amorós salvó la serie para los Dodgers al robarle un extra base a Yogi Berra con dos en base y los Dodgers ganando 2-0 con una gran carrera hacia la esquina del izquierdo y atrapar estirando la manopla. Es una de las grandes jugadas que se han visto en Serie Mundial. Amorós era zurdo y se le facilitó al momento de estirar el guante para la atrapada salvadora.

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